luz.hoyos@experienciasennutricion.com

Toxina Botulínica empleada para la reducción de peso causa 87 casos de intoxicación en Turquía

La toxina botulínica es una sustancia generada por una bacteria, llamada Clostridium Boltulinum, es una neurotoxina que actúa paralizando los músculos. La toxina botulínica es una de las toxinas más potentes que existen, una mínima cantidad desencadena la aparición de la enfermedad llamada botulismo, que puede llevar a la muerte generalmente por parálisis respiratoria.  La dosis capaz de generar botulismo grave en el ser humano  es de 1 mg/kg.

Cuando se emplea en forma muy purificada y se administra en dosis muy pequeñas puede tener utilidad para uso médico. A pesar de su elevada toxicidad, el potencial de la toxina para inducir una parálisis muscular ha resultado ser de gran utilidad como tratamiento para varias enfermedades, especialmente en aquellas que cursan con hipersecreciones glandulares, hiperexcitabilidad o espasticidad muscular.

Los comienzos de la toxina botulínica como tratamiento médico se remontan al inicios de los años setentas, al ser utilizada en oftalmología.

El doctor Alan Scott, oftalmólogo de San Francisco, fue el primero que usó dosis de la toxina botulínica para curar el estrabismo, aportando a esta rama de la medicina una estupenda alternativa que implicaba menor riesgo que la intervención quirúrgica. En 1988 creo la empresa Allergan Inc. que adquirió los derechos para distribuir la toxina botulínica de tipo A, la cual fue bautizada con el nombre de Botox.

Posteriormente la Food and Drugs Administration (FDA) autorizó su uso para tratar el estrabismo y el blefaroespasmo (movimiento localizado que afecta a los párpados) asociado con la distonía. Poco a poco el botox fue empleado para tratar diversas patologías como: la tortícolis espasmódica, la distonía cervical y la excesiva sudoración o hiperhidrosis, el espasmo hemifacial, la espasticidad en niños con parálisis cerebral y otras más.

El descubrimiento del uso estético de la toxina sucedió en 1987, mientras la doctora Jean Carruthers estaba tratando a una paciente que sufría blefaespasmo con la toxina botulínica tipo A, observó que, al mismo tiempo que solucionaba la contracción del párpado, desaparecían las arrugas del entrecejo y la patas de gallo. Sorprendentemente, la paciente presentaba un aspecto más joven, con esta observación se inició el uso en dermatología estética.

En años recientes se propuso el uso de la toxina para la reducción de peso, para ello se realiza la administración intragástrica de toxina tipo A en la capa muscular a nivel de antro y fundus para afectar la motilidad gástrica, causando un retardo en el vaciamiento gástrico y una saciedad temprana, lo que eventualmente según algunas publicaciones implicaría una reducción en la ingesta. La propuesta se encuentra a nivel experimental y no está aprobada por las principales agencias de medicamentos del mundo.

En marzo del presente año se detectó un brote de botulismo en Turquía, La investigación de este extraño hecho por el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades, llevó a la conclusión de que los 87 casos existentes había recibido tratamiento intragástrico para adelgazar con toxina botulínica.

El cuadro clínico de los casos variaba de leve a grave. Se observaron signos clínicos de intoxicación por toxina botulínica entre ellos fatiga, cefalea, visión borrosa y/o doble, mareo, disfagia, disnea, debilidad del cuello, debilidad muscular generalizada e hinchazón de la lengua. Varios pacientes fueron hospitalizados. Algunos pacientes recibieron tratamiento con antitoxina botulínica. Al menos cinco pacientes fueron ingresados en unidades de cuidados intensivos. No se notificó ninguna defunción.

Las investigaciones realizadas por las autoridades turcas determinaron que se habían administrado productos comerciales de la toxina, autorizados para otros propósito, pero no para una inyección intragástrica .

En los departamentos afectados de ambos hospitales se suspendieron las actividades el 1 de marzo de 2023 y se han iniciado investigaciones contra las partes involucradas. Se incautaron los productos utilizados para el tratamiento para su análisis y evaluación, sin que exista a la fecha una conclusión definitiva sobre la causa final del suceso.

Debe recordarse que no existe autorización en ningún país para el uso de la toxina botulínica en tratamientos para reducción de peso.

1.- Breve historia de la toxina botulínica para uso estético. Disponible en:

http://www.cosmetologas.com/noticias/val/2087/breve-historia-de-la-toxina-botul%C3%ADnica-para-uso-est%C3%A9tico.html

2.- Botulismo. Documentos OMS. Disponible en:

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/botulism

3.- Sánchez Torralvo , et al. Inyección intragástrica de toxina botulínica mediante endoscopia, ¿una alternativa para el tratamiento de la obesidad?. Una revisión sistemática. Nutr. Hosp. vol.34 no.6 Madrid nov./dic. 2017. Disponible en:

https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112017000900031

4.- El brote de botulismo originado en Turquía asciende a los 87 casos, 20 más que a principios de marzo, Nota de ABC. Marzo 2023. Disponible en: https://www.abc.es/sociedad/brote-botulismo-originado-turquia-asciende-casos-principios-20230403175740-nt.html#:~:text=03%2F04%2F2023%20a%20las%2017%3A57h.&text=El%20brote%20de%20botulismo%20originado%20en%20Turqu%C3%ADa%20por%20las%20inyecciones,por%20sus%20siglas%20en%20ingl%C3%A9s).


Publicado

por