La vitamina B9, también conocida como folato, se puede obtener de forma natural a través de los alimentos o de forma sintética, como ácido fólico. Este último es muy utilizado para enriquecer alimentos o en forma de suplemento. Los alimentos ricos en esta vitamina incluyen lentejas, garbanzos, espárragos, espinacas, habas, jugo de naranja y cereales enriquecidos como espagueti, arroz y pan.

El ácido fólico se absorbe en el intestino delgado, para luego convertirse en dihidrofolato (DHF) con ayuda de la enzima dihidrofolato reductasa y luego en tetrahidrofolato (THF). El THF se convierte en 5,10-metilenetetrahidrofolato (5-10 MTHF), importante en la síntesis de ácidos nucleicos. El 5-10 MTHF se puede convertir en 5-metiltetrahidrofolato (5-MTHF) a través de la metilentetrahidrofolato reductasa, el cual es necesario para la síntesis de neurotransmisores y óxido nítrico.
Durante el embarazo, las necesidades de folato aumentan debido al crecimiento fetal y placentario y al crecimiento del útero. Las investigaciones han asociado la deficiencia de folato con defectos del tubo neural, por lo que se recomienda la suplementación de 400 μg/día antes del embarazo, 600 μg/día durante el embarazo y 500 μg/día durante la lactancia.

Así como la deficiencia de folato resulta problemática, el exceso también. En un estudio realizado por Raghavan y colaboradores en 2018 se encontró que tanto el bajo como el alto consumo de multivitamínicos se asoció con mayor riesgo de desarrollo de trastornos del espectro autista. Se ha sugerido que la suplementación materna excesiva puede provocar cambios en el desarrollo neurológico de los hijos.
En ratones, las madres que recibieron 10 veces la suplementación normal mostraron una reducción del peso del embrión y de la placenta, así como del hipocampo. Igualmente en ratones, Harlan y colaboradores observaron un adelgazamiento de la corteza cerebral con la suplementación excesiva. Con la suplementación 5 veces más allá de lo normal no se observaron estos efectos negativos.
A pesar de los grandes avances en este campo de la investigación, los estudios siguen siendo insuficientes para establecer una conclusión. Además está la cuestión de ¿como trasladar los resultados de los estudios en ratones a humanos, y vicerversa? Es importante seguir las recomendaciones de dosis de suplementación, para no provocar deficiencias, pero tampoco excesos.
Referencias:
