Cada año, del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de Lactancia Materna, la cual es coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna. La Campaña inició en 1922 y tiene por objetivo proteger, promover y apoyar el derecho a la lactancia materna.

La lactancia materna (LM) se puede definir como el proceso que incluye la alimentación al niño exclusivamente con leche materna, sin incluir otros sólidos o líquidos. La leche es el único alimento que necesita el recién nacido, ya que satisface todas sus necesidades nutricionales e inmunológicas. Por ello, la OMS recomienda la LM exclusiva por lo menos 6 meses, pudiéndose extender hasta los 2 años.
La práctica de la LM ha evidenciado un menor riesgo de enfermedades como obesidad, hipertensión, dislipidemia y diabetes tipo 2 durante la edad adulta del niño amamantado. Además, la duración de la lactancia materna influye en la aparición de estas enfermedades; cada mes extra se relaciona con una disminución de 4% en el riesgo de presentar sobrepeso. También se ha relacionado con la disminución de las dislipidemias.
Los beneficios no solo se aplican al lactante, la práctica de la LM se ha relacionado con un menor riesgo de cáncer de mama en la madre, lo que se podría explicar por la disminución de estrógenos durante el embarazo y la eliminación de líquidos a través de la mama. El aumento en el cáncer de mama se ha relacionado fuertemente con la reducción de las tasas de natalidad y de periodos más cortos de LM.
Este año 2024, el tema es: CERRAR LA BRECHA: APOYO A LA LACTANCIA MATERNA PARA TODOS. Con este tema se busca apoyar la diversidad y la igualdad de oportunidades en temas de lactancia materna. Para ello, es necesario que todos participen, incluyendo a las organizaciones, el gobierno, las personas encargadas de crear políticas, los profesionales de la salud, las empresas, la comunidad y los padres de familia.

En esta semana, las acciones propuestas por la Alianza Mundial de Lactancia Materna, en conjunto con la OMS y la UNICEF incluyen las siguientes:
- Invertir en programas y políticas que apoyen la lactancia materna
- Fomentar medidas en los lugares de trabajo, como licencias de maternidad y paternidad (para promover la crianza en pareja) remuneradas y descansos para amamantar
- Apoyar a las madres que se encuentran en situaciones de riesgo
- Mejorar el seguimiento de datos y estadísticas que permitan crear estrategias para el fomento de la lactancia materna
- Restringir la publicidad engañosa sobre los sucedáneos de la leche materna
- Destinar recursos económicos para la formación de profesionales de la salud capaces de apoyar a las madres de familia
- Facilitar el acceso a información sobre crianza y alimentación saludable
Referencias:
