luz.hoyos@experienciasennutricion.com

Sedentarismo: neurodegeneración y peor cognición en adultos mayores

El sedentarismo, un factor de riesgo modificable en el envejecimiento, se asocia con el desarrollo de enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedad de Alzheimer. La disminución del sedentarismo se ha propuesto como una estrategia para prevenir la neurodegeneración. 

Aunque los mecanismos responsables de los efectos perjudiciales no son del todo conocidos, se cree que el sedentarismo favorece la disfunción vascular cerebral isquémica y la inflamación, además de disminuir la plasticidad sináptica. 

Por el contrario, la actividad física regular tiene efectos positivos en la estructura, función y cognición cerebral en la adultez, debido a la regulación de factores neurotróficos y sinaptogénesis. 

Es importante considerar que la actividad física no puede eliminar por completo los daños causados por el aumento del tiempo sentado (un adulto mayor pasa 9 horas en promedio), aunque atenúe los efectos perjudiciales del comportamiento sedentario. 

Gogniat y colaboradores evaluaron el comportamiento sedentario de una cohorte de 404 adultos mayores, observando que un mayor comportamiento sedentario se relacionaba con una menor firma de neuroimagen de enfermedad de Alzheimer (Figura 1, A).

Figura 1

También se observó una mayor disminución del volumen del hipocampo a lo largo del tiempo mientras mayor era el tiempo de sedentarismo, así como un peor rendimiento en la memoria episódica (Figura 1, B).

Investigación original:

https://alz-journals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/alz.70157


Publicado

por