
En el mes de marzo del presente año, la revista Advances in Nutrition, publica una recopilación de las recomendaciones dietarias para pacientes con diagnóstico de cálculos renales de la que damos cuenta.
Generalidades
La formación de cálculos renales (nefrolitiasis o urolitiasis) es común en casi todas las áreas del mundo. Actualmente, existen disponibles una variedad de efectivas terapias para el tratamiento de este padecimiento, pero la alta tasa de recurrencia, después de una extracción de cálculos coloca a las estrategias de prevención en un lugar preponderante y dentro de ellas los cuidados dietarios son de gran importancia. Además, al considerarse a la obesidad y el sobrepeso como un importante factor de riesgo, la intervención nutricional para obtener y mantener un índice de masa corporal adecuado adquiere relevancia.
Los cálculos renales se clasifican según el tipo de cristal que se forma. El 90% de los casos corresponden a cristales de calcio.
Los cristales de calcio pueden estar compuestos de oxalato de calcio, ya sea de forma homogénea o mezclado con otros, como fosfato de calcio. Se han reconocido como factores de riesgo para la formación de estos cristales a la hipercalciuria, la hiperoxaluria, la hipocitraturia y la hipomagnesuria.
También pueden generarse cálculos por:
Cristales de estruvita que contiene fosfato amónico y magnésico y se conocen comúnmente como cálculos infecciosos.
Cristales de ácido úrico que normalmente se cristalizan en orina ácida, este tipo de cálculo es particularmente común en pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad.
Cristales de cistina, un tipo raro de cálculo renal asociado con cistinuria, un trastorno genético.

Para pacientes con litiasis renal por cristales de calcio existen recomendaciones dietarias que les ayudan a reducir el riesgo de recaídas.
Aumento de la ingesta de líquidos y diuresis.
La deshidratación se reconoce como un riesgo general de la litiasis renal. Mantener un buen estado de hidratación, manteniendo una alta ingesta de líquidos permite reducir la concentración urinaria al aumentar el volumen y disminuir la osmolaridad de la orina. Diversas organizaciones de salud (Asociación Americana de Urología (AUA), la Asociación Europea de Urología (EAU), la Asociación Canadiense de Urología (CUA) y la Asociación Urológica de Asia (UAA)) recomiendan mantener la producción de orina en un volumen de 2,0 a 2,5 L/día, con una ingesta de líquidos de 2,5 a 3,0 L/día. A lo largo de la última década, diversos estudios han confirmado consistentemente la relevancia de una mayor ingesta de agua para prevenir la litiasis renal.

Ingesta de sodio
La ingestión elevada de sodio en la dieta se acompaña de un aumento de la excreción urinaria de calcio y del depósito de cristales de calcio en el riñón. En apoyo de esta observación, un estudio in vivo realizado en ratas genéticas hipercalciúricas (formadoras de cálculos) ha revelado que una ingesta baja de cloruro de sodio en la dieta reduce la excreción urinaria de calcio y la formación de cálculos renales. Estos datos indican consistentemente que la ingesta alta de sodio aumenta el riesgo de formación de cálculos renales. Según las directrices de la AUA, los pacientes con cálculos de calcio deben limitar la ingesta de sodio en la dieta a ≤100 mEq/d (2300 mg/d). Además, tanto la UAA como la EAU sugieren restringir la ingesta de sodio en pacientes con cálculos de calcio a 2 g/d (3-5 g/d de NaCl).

Proteínas animales versus vegetales
La asociación entre la ingesta de proteínas dietéticas y el riesgo de litiasis renal depende del tipo de proteínas dietéticas. La ingestión de proteínas animales, no lácteas, como carne de res y pollo, se asocia con un mayor riesgo especialmente de cálculos de calcio (oxalatos de calcio) y ácido úrico. Las directrices de la EAU y la UUA especifican que las proteínas deben limitarse a 0,8-1,0 g/kg de peso corporal/día en pacientes. Aunque sin especificar la cantidad, la CUA también recomienda un consumo moderado de proteínas animales, mientras que la AUA recomienda limitar el consumo de proteínas animales no lácteas en pacientes con cálculos de calcio y ácido úrico. Por el contrario, la ingesta de proteínas vegetales muestra efectos protectores. Por lo tanto, se recomienda aumentar la proporción de proteínas de origen vegetal, cuidando su contenido de oxalatos.
Aun cuando se recomiende limitar la cantidad de proteína animal, es necesario asegurar que obtenga lo suficiente, para ello se sumarán fuentes de proteína vegetal que sean bajas en oxalatos y la proteína animal también baja en oxalatos como la de los lácteos y algunos pescados como el atún (no mariscos y no todos los pescados, se debe checar el contenido de oxalato por especie).
Se recomienda restringir fosfatos en caso de hiperfosfaturia (fosfato aumentado en orina), se debe checar su contenido en los alimentos a incluir en el menú.

Consumo de calcio
La AUA, la EAU, la CUA y la UAA recomiendan sistemáticamente que los pacientes con cálculos de cristales de calcio consuman 1000-1200 mg/día de calcio en la dieta.
Señalan que una dieta con estos rangos de consumo de calcio reduce el riesgo de litiasis renal, debido a la unión en el intestino del calcio y el oxalato de la dieta, reduciendo así la absorción gastrointestinal de oxalato.
Anteriormente se pensaba que una dieta baja en calcio podría reducir el riesgo de litiasis, pero otros estudios más recientes han mostrado que en una dieta extremadamente baja en calcio, los pacientes excretan más calcio en la orina que el que se ingirió, lo que sugiere que parte del calcio urinario debe derivar del hueso. En ratas genéticamente hipercalciúricas (formadoras de cálculos) se observa un aumento de la excreción urinaria de calcio al ofrecerles una dieta baja en calcio.

Ingesta de oxalato
La alta ingesta de oxalato es otro riesgo para el desarrollo de cálculos renales. La concentración de oxalato en orina está influído principalmente por la ingestión de oxalato y sus precursores. Las restricciones de oxalato sólo deben considerarse para pacientes con hiperoxaluria preexistente, o con condiciones que aumentan la absorción de oxalato y/o malabsorción de grasas, como pacientes con antecedentes de cirugía de bypass gástrico en Y de Roux. Para aquellos pacientes que requieren una restricción de oxalato, se debe tener cuidado en cumplir con la recomendación diaria de consumo de calcio.
La Dra. Nimbe Torres y colaboradores, proponen una clasificación para el contenido de oxalatos en los alimentos que consta de cinco niveles. Dentro del grupo con muy alto o alto contenido de oxalatos se encuentran la espinaca cruda, verdolaga, acelga, betabel, todos los tipos de moles, sandía, vísceras, chocolates con 70 a 100% de cacao, almendras, nueces de la india, granada, guayaba, papas fritas, nopal crudo o cocido y chile de árbol. Los alimentos que se clasifican con un contenido medio de oxalatos son el plátano, el kiwi, los frijoles bayos, ciruelas pasas, zanahoria, cilantro, espárragos, pepino, escarola, lechuga, brócoli, ejotes, berenjena, puerros, pimientos verdes, perejil, ciertas frutas (albaricoque, melocotón, ciruelas moradas, fresas, cerezas, guindas, uvas negras, naranjas, mandarinas, manzana, peras y piña, frescas o en zumo), sopas instantáneas, sardinas y pescados azules y pistaches. Tienen un contenido bajo jitomate, chile serrano, tuna, chícharos, piña, bolillo, fresas y maíz, y los alimentos que se clasificaron con muy bajo contenido de oxalatos son la calabaza, mamey, manzana, rábanos, uvas, moras, papaya, champiñones y flor de calabaza.

Suplementos de vitamina C
La vitamina C puede metabolizarse y convertirse en oxalato, que luego se excreta en la orina. Varios estudios han informado que la ingesta excesiva de vitamina C (principalmente en forma de suplementos de vitamina C) aumenta el riesgo de formación de cálculos renales.

Otras recomendaciones
Evitar bebidas azucaradas (con cola, gaseosas y refrescos), el jarabe de maíz de alta fructosa se ha considerado un factor de riesgo para la formación de cálculos renales, sin que se haya establecido el mecanismo por el cual actúa. Es favorable un mayor consumo de frutas, verduras (excepto las ricas en oxalato). Algunos estudios recomiendan la dieta DASH, que es baja en sodio, proteína animal y alta en potasio y citratos por su contenido de frutas y verduras.
Artículo original, disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10201681/
Pirámide de contenido de oxalatos en alimentos tomada de: https://hablemosclaro.org/riesgo-de-una-dieta-alta-en-oxalatos-y-calculos-renales/
Artículo de apoyo: https://www.albertahealthservices.ca/assets/info/nutrition/if-nfs-ng-kidney-stones.pdf
