La obesidad se caracteriza por la acumulación excesiva de tejido adiposo y se relaciona con complicaciones en la salud y en la calidad de vida. Las dietas ricas en energía, que promueven el aumento del tejido adiposo, normalmente son bajas en micronutrientes. Por ello, las personas con obesidad comúnmente viven con la coexistencia de desnutrición y sobrenutrición, lo que se conoce como «Doble carga de malnutrición».
Diversos estudios han mostrado una relación entre la obesidad y la deficiencia de micronutrientes como el zinc, hierro, magnesio, potasio, selenio y vitaminas A, C, E y D. Estas deficiencias agravan la obesidad y promueven el riesgo de complicaciones. Como ejemplo, se ha encontrado que la deficiencia de vitaminas A y C puede aumentar la adipogénesis y la deposición de grasa.
Debido a que gran parte de los micronutrientes actúan como cofactores para el correcto funcionamiento de enzimas, y que regulan procesos metabólicos, las deficiencias pueden causar múltiples problemas de salud, como discapacidades congénitas, retraso en el crecimiento, problemas de aprendizaje, disfunción inmune, enfermedad cardiovascular, osteoporosis y trastornos degenerativos.
Los procesos fisiopatológicos y metabólicos por la obesidad pueden aumentar el requerimiento de nutrientes. En el metabolismo de los carbohidratos y las grasas participa el zinc, el magnesio, el cromo y el manganeso; además, el aumento de adiposidad y la inflamación sistémica pueden alterar la absorción, distribución, metabolismo y eliminación de micronutrientes.
Algunos minerales y vitaminas lipofílicas (vitamina D y A) pueden quedar secuestrados en el tejido adiposo, afectando su distribución, disminuyendo las concentraciones circulantes y reduciendo la biodisponibilidad de los tejidos metabólicamente activos. Las personas con obesidad suelen tener niveles séricos más bajos de vitamina D y A.
En conclusión, sí puede existir desnutrición y obesidad al mismo tiempo. Las dietas altas en calorías y deficientes en micronutrientes pueden provocar a la vez un aumento del tejido adiposo y una deficiencia de vitaminas y minerales. Además, los cambios metabólicos y fisiológicos que se presentan en la obesidad pueden aumentar el requerimiento de micronutrientes, favoreciendo aún más la deficiencia, aunado a la malabsorción en caso de cirugía bariátrica.

Referencias:
https://www.mdpi.com/2223-7747/11/24/3477
