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Polimetabolitos en sangre y orina encontrados en dietas altas en alimentos ultraprocesados

El consumo de alimentos ultraprocesados (UPF por sus siglas en inglés) ha aumentado en todo el mundo, representando el 50% de las calorías consumidas en niños y adultos estadounidenses. Los estudios epidemiológicos han mostrado una relación entre los UPF y el riesgo de enfermedades crónicas.

Generalmente se utiliza el sistema Nova para clasificar el grado de procesamiento de los alimentos, lo que requiere información precisa sobre el alimento, que en caso de no tenerse puede llevar a errores de clasificación. Se cree que la combinación de datos dietéticos con biomarcadores puede mejorar las estimaciones.

Loftfield y colaboradores utilizaron datos del estudio IDATA (Seguimiento interactivo de dieta y actividad en AARP) para identificar metabolitos séricos y urinarios relacionados con el consumo de UPF, partiendo de la hipótesis de que las dietas altas en UPF afectan el metaboloma.

Los 718 participantes que se incluyeron en los resultados fueron reclutados de AARP (organización sin fines de lucro para adultos mayores), con edades comprendidas entre 50 y 74 años y a quienes se le realizaron recordatorios de 24 horas y muestras de suero y orina.

El perfil metabólico se realizó mediante cromatografía líquida de ultralta resolución (UPLC) acoplada a espectrometría de masas en tandem (MS/MS). Se observó que el consumo mas alto de UPF se asoció con menor consumo de proteínas y con menor nitrógeno urinario de 24 h, así como mayor consumo de energía proveniente de carbohidratos, azúcares añadidos y grasas saturadas.

El consumo de UPF se relacionó con la presencia de xenobióticos (sustancias químicas que no se encuentran de forma normal en el organismo).

Se observaron sustancias relacionadas con el metabolismo de los aminoácidos (p.ej. metionina y urea), lípidos (p. ej. dicarboxilato y fosfolípidos), carbohidratos (p.ej. pentosas y piruvato), vitaminas (p.ej. tocoferol y ascorbato) y nucleótidos (p.ej. pirimidina y purina).

El sulfóxido (S)C(S)SS-metilcisteína tuvo una correlación negativa con UPF, el cuál es un biomarcador del consumo de verduras crucíferas. Se observó una correlación positiva entre N6-carboximetillisina y UPF, un producto final de glicación avanzada relacionado con la indicencia de diabetes.

Investigación original:

https://journals.plos.org/plosmedicine/article?id=10.1371/journal.pmed.1004560


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