La periodontitis es una inflamación crónica que afecta al tejido periodontal (lo que está alrededor de los dientes). Además de los problemas bucales, como la pérdida de piezas dentales, la periodontitis afecta el control de la glucosa y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Es un problema de salud pública, con una prevalencia de 11.2% a nivel mundial.
Al igual que en otras enfermedades no transmisibles, las modificaciones dietéticas pueden disminuir el riesgo. El consumo elevado de azúcar y de alcohol se ha relacionado con la enfermedad periodontal y el consumo de vitaminas antioxidantes como A, C y E ha demostrado mejorar la inflamación del tejido periodontal. La deficiencia de vitamina D se relaciona con una mayor prevalencia de la enfermedad.
En marzo del 2025 se publicó un estudio realizado con la técnica de aleatorización mendeliana (permite evaluar causalidades entre factores de exposición y resultados) que utilizó datos del Examen Nacional de Salud y Nutrición (NHANS por sus siglas en inglés). Se incluyeron datos de 11,704 personas que fueron evaluadas para detectar periodontitis.

Se observó que el consumo de alcohol y azúcares puede favorecer el desarrollo de periodontitis crónica. Cada aumento de una desviación estándar (DE) en el consumo de alcohol predicho genéticamente se relacionó con un riesgo 2.123 veces mayor de periodontitis crónica. No se encontraron relaciones causales con el consumo de vitaminas y minerales analizados.
Además, parece que la expresión de genes relacionados con el metabolismo de la glucosa y el alcohol disminuye con la inflamación, y que niveles altos de glucosa y alcohol favorecen la expresión de genes de factores inflamatorios e inhiben la proliferación de fibroblastos (células del tejido conectivo que sintetizan fibras y colágeno).
Investigación original:
