Los trastornos cerebrales, que incluyen demencia, enfermedad de Parkinson (EP), accidente cerebrovascular, depresión, ansiedad y trastorno bipolar, son la principal causa de discapacidad y la segunda causa de muerte en todo el mundo. Debido a que las opciones curativas son limitadas, se debe priorizar la prevención.
Existen algunos patrones dieteticos, como la dieta mediterranea, la dieta DASH y la dieta MIND (intervención mediterranea DASH para el retraso neurodegenerativo), cuya adherencia se ha vinculado a un menor riesgo de ciertas enfermedades cerebrales.
Estos patrones se caracterizan por ser ricos en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas de alta calidad (como pescado y aves) y grasas insaturadas, además de limitar los alimentos procesados, la carne roja y los azúcares refinados. El alto consumo de alimentos ultraprocesados se relaciona con efectos adversos en la salud cerebral.
La mayor adherencia a los 10 patrones dietéticos saludables (dieta mediterranea, MIND, DASH, indice alternativo de alimentación saludable (AHEI), índice dietetico saludable basado en plantas (hPDI), índice dietético de salud planetaria (PHDI), dieta saludable baja en carbohidratos (HLCD), dieta saludable baja en grasas (HLFD), índice dietético para la microbiota intestinal (DI-GM) e índice dietético inflamatorio (DII)) se relacionaron con una disminución significativa del riesgo de depresión.
Exluyendo el hPDI, una mayor adherencia a 9 patrones dietéticos se asoció con menor riesgo de ansiedad. La adherencia a la dieta mediterranea, MIND, AHEI, DASH, PHDI y DI-GM se relacionaron con menor riesgo de ictus. La adherencia a la dieta MIND y HLCD se relacionó con menor riesgo de demencia. No se observó asociación de ningún patrón dietetico respecto a la enfermedad de Parkinson.
Investigación original:
https://www.thelancet.com/journals/eclinm/article/PIIS2589-5370(25)00550-4/fulltext
