
Se ha estudiado el papel que la nutrición juega en la prevención y el tratamiento de los trastornos de salud conductual. En virtud de que el 10 de octubre se conmemora el día mundial de la salud mental, se presentarán algunos datos sobre la relación entre la alimentación y la salud mental.
Existen ciertos nutrientes, como el triptófano, la vitamina B6, la vitamina B12, el ácido fólico, la fenilalanina, la tirosina, así como la colina y el ácido glutámico, que participan en la formación de neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la norepinefrina, los cuales actúan en la regulación del estado de ánimo, el apetito y la cognición.
Resulta interesante el hecho de que los trastornos depresivos han aumentado en los últimos años, a la par de una disminución en los hábitos saludables, especialmente en temas de alimentación.
Una revisión sistemática de ensayos controlados aleatorios, que incluyó predominantemente a participantes no deprimidos y que evaluó intervenciones que utilizaron una dieta completa (o dieta- patrón) informó que 8 de 17 estudios observaron mejoras significativas en las puntuaciones de depresión en comparación con el grupo de control, con tamaños de efecto desde pequeños a muy grandes. En esta revisión, los estudios que informaron una mejora significativa en la depresión con la intervención dietética fueron similares en que utilizaron un único modo de administración, contaron con un dietista calificado para realizar la intervención y fueron menos propensos a recomendar reducir el consumo de carne roja, seleccionar carne magra o seguir una dieta baja en colesterol.
El estudio Supporting the Modification of lifestyle in Lowered Emotional States (SMILES) evaluó la eficacia de la mejora en la calidad de la dieta para mejorar los síntomas de depresión mayor en personas con una dieta de baja calidad. A un grupo se le dieron recomendaciones de dieta mediterránea modificada, y se observó una reducción en los síntomas durante 12 semanas, en comparación con el grupo sin asesoramiento dietético.
En conclusión, se ha observado que patrones de alimentación como la dieta mediterránea podrían ayudar en la prevención y en el tratamiento de los síntomas depresivos. No se ha demostrado que la suplementación sea eficaz en la prevención de la depresión, pero sí es importante considerarlo en casos de deficiencias.
Investigación completa:
