La migraña se caracteriza por dolores que se pueden acompañar de náuseas, vómitos, fotofobia (sensibilidad a la luz) y fonofobia (miedo a los sonidos fuertes). Es una enfermedad neurológica de mayor prevalencia entre las mujeres. La etiología no está bien definida, se ha sugerido que puede aparecer por deficiencias estructurales y metabólicas en el cerebro.

En las personas con migraña se ha observado un aumento de difosfato de adenosina (ADP), lo que disminuye el potencial de fosforilación (transporte de energía) celular. Se observan déficits de energía cerebral, lo que puede deberse a una mayor demanda de energía, disminución del suministro por deterioro mitocondrial, estrés oxidativo o al metabolismo de la glucosa.
La dieta cetogénica es recomendada en algunos casos. Se caracteriza por ser baja en carbohidratos (generalmente menos de 50 gramos al día). Ante la falta de glucosa exógena como fuente de energía, los ácidos grasos viajan al hígado para ser convertidos en cuerpos cetónicos.
Los cuerpos cetónicos ahora se convierten en la principal fuente de energía, llegan al torrente sanguíneo y son distribuidos a tejidos metabólicamente activos como el cerebro, donde son capaces de modular la inflamación y la excitabilidad cerebral, condiciones que se relacionan con la patogénesis de la migraña.
Los estudios han mostrado que las altas concentraciones de cuerpos cetónicos tienen propiedades anticonvulsivas y neuroprotectoras. Los estudios en animales han mostrado efectos positivos de la dieta cetogénica en la fisiopatología de la migraña, especialmente en la depresión cortical extendida.
Un estudio donde participaron 25 personas de entre 18 y 60 años que padecían migraña, donde se les proporcionó una dieta con menos de 25 gramos de carbohidratos al día y se limitaron los compuestos desencadenantes de dolor de cabeza (como cafeína, glutamato monosódico, sulfitos, histaminas y aminas), mostró una disminución en la frecuencia de los ataques y en los niveles de intensidad de la migraña, respecto a los valores iniciales.

EJEMPLO DE MENÚ PROPORCIONADO EN EL ESTUDIO:
- DESAYUNO: pan de centeno, chocolate negro y avellanas.
- SNACKS: piñones o nueces y aceitunas negras o verdes.
- COMIDA: atún, achicoria, bayas de enebro, hinojo crudo, pimiento verde y semillas de anís.
- CENA: huevos, un poco de zumo de limón, escarola, tomates, orégano y albahaca.
Se resaltan algunos puntos importantes referidos por los participantes, como la dificultad para disminuir el consumo de carbohidratos o controlar antojos; además del costo de la dieta. Algunos refirieron efectos secundarios como calambres musculares, cansancio y molestias gastrointestinales.
Investigación original:
https://www.clinicalnutritionjournal.com/article/S0261-5614(24)00207-3/pdf
