El ensayo DO-HEALTH, con una muestra de 2157 participantes, mostró que el consumo de Omega-3 (1 g/día) redujo la tasa de infección en un 13% y la tasa de caídas en un 10%. Al combinar Omega-3, vitamina D (2000 UI/día) y ejercicio, se observó reducción de la prefragilidad en un 39% y del cáncer invasivo incidente en un 61%.

Las investigaciones sugieren la existencia de relojes epigenéticos (algoritmos de metilación del ADN) de primera, segunda (son dos) y tercera generación. Algunos de estos se han relacionado con la morbilidad y la mortalidad relacionadas con la edad.
De los 2157 participantes de DO-HEALTH, se incluyeron a 777 adultos de 70 años o más en el ensayo DO-HEALTH Bio Age; se midieron los niveles de metilación del ADN (ADNm) al inicio y a los 3 años. Este fue un ensayo controlado aleatorizado multicéntrico. Se les realizaron exámenes anuales y llamadas telefónicas cada 3 meses.
Los participantes tenían las siguientes características: la mayoría eran mujeres (59%), con una edad media de 75 años, el 30% tenía niveles menores de 20 ng/ml de 25-Hidroxivitamina D (25(OH)D), 53% se consideraban sanos según la definición del estudio de salud de Enfermeras y 88% eran físicamente activos.

Se observó que la suplementación con Omega-3 disminuyó la aceleración de la edad o ritmo de envejecimiento en tres de los 4 relojes. La suplementación con vitamina D y el programa de ejercicios simples en casa no mostró cambios en ninguno de los relojes. En uno de los relojes de segunda generación se observaron efectos por la suplementación de Omega-3 con las otras dos intervenciones individualmente y juntas.
Los resultados sugieren que las intervenciones nutricionales pueden tener efectos epigenéticos positivos en el envejecimiento. También es importante resaltar que las personas con niveles más bajos de Omega-3 al inicio del estudio mostraron más cambios epigenéticos con la suplementación.
Referencia:
