La fructosa se puede encontrar naturalmente en frutas y miel y sintetizarse a partir de glucosa a traves de la via del poliol (la glucosa se reduce a sorbitol por la enzima aldosa reductasa (AKR1B1) y luego se convierte a fructosa por la sorbitol deshidrogenasa (SORD)).
A diferencia de la glucosa, la fructosa no es regulada estrictamente por la insulina, lo que favorece la acumulacion de grasa y alteraciones metabolicas, factores de riesgo para el desarrollo de varios tipos de cancer. La mayoria de los canceres mas agresivos, como el de pancreas, esofago, glioma, gastrico o leucemia, se relacionan con el metabolismo de la fructosa.
En estos se ha observado una desregulacion de los transportadores y enzimas implicados en el metabolismo de la fructosa. Las investigaciones sugieren que el consumo de fructosa favorece la angiogenesis tumoral y la metastasis en el carcinoma hepatocelular.
En el cancer de pancreas, los niveles elevados de GLUT5 (principal transportador especifico de fructosa) funcionan como marcador independiente de la progresion de la enfermedad. En el cancer de pulmon, los aumentos en la expresion de GLUT 5 favorecen la utilizacion de fructosa como fuente de energia alternativa para las celulas cancerosas.
En otros tipos de cancer menos agresivos, como el cancer de tiroides y testicular, no se han observado asociaciones con el metabolismo de la fructosa. A diferencia del metabolismo de la glucosa, el de la fructosa produce mayor cantidad de lactato, un regulador importante de la progresion tumoral.
Investigacion completa:
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0304383525004823?via%3Dihub
