
Diversos estudios han sugerido que la transición a la menopausia favorece el desarrollo de obesidad. En mujeres de mediana edad se ha observado un aumento en el porcentaje de grasa corporal y de peso, algunos autores lo atribuyen al envejecimiento cronológico, más que a la aparición de la menopausia.
Es importante mencionar que las investigaciones en este tema son limitadas, ya que resulta difícil separar los efectos del envejecimiento cronológico y del envejecimiento ovárico que causa la menstruación, porque son fenómenos que ocurren en periodos similares de tiempo. Se ha propuesto prestar atención a los cambios que ocurren antes y después del último período menstrual, para encontrar una relación más precisa.
Se analizó una muestra de 1246 mujeres, con una edad promedio de 47.1 años, cuya última menstruación la tuvieron a una edad promedio de 52.2 años. Se buscaron cambios en la composición corporal (aumentos o disminuciones aceleradas en el porcentaje de masa grasa, masa magra, peso e IMC), considerando edad, origen racial y uso de terapia hormonal.
Se encontró un aumento acelerado en la masa grasa y en el porcentaje de masa grasa y una disminución en la masa magra y en su porcentaje, aproximadamente dos años antes de la última menstruación. Aproximadamente 1.5 años después, se observó una evidente desaceleración en los porcentajes de masa grasa y masa magra.
Respecto al IMC, se observó una diferencia. Los aumentos se observaron un año antes de la última menstruación y la desaceleración aproximadamente 3 años después. En este estudio se encontró que la masa grasa aumenta 1% y el porcentaje de masa grasa 0.4% cada año antes de la menstruación. Durante la menstruación, el aumento de masa grasa se acelera en 1.7% y el porcentaje en 1%.
Esto se puede traducir en un aumento de 0.25 Kg por año antes de la menstruación y 0.45 Kg por año durante la menstruación. La masa magra aumenta 0.2% por año antes de la menstruación y disminuye en un 0.2% durante la menstruación, el porcentaje de masa magra disminuye en un 0.6%.
Los cambios en la composición corporal en el periodo de envejecimiento ovárico se asocian a la disminución del estradiol y al aumento de la hormona folículo estimulante, las cuales participan en la regulación del equilibrio energético. Estos cambios comienzan aproximadamente dos años antes del último período menstrual y se detienen aproximadamente dos años después.
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