La diabetes es una enfermedad en creciente aumento, cuyo principal fármaco para su tratamiento es el clorhidrato de metformina. En un estudio realizado por Tomkin en 1971 se observó que aproximadamente el 30% de los consumidores de metformina no absorben adecuadamente la vitamina B12, al comparar con placebo.
A pesar de la evidencia disponible en investigaciones antiguas, no fue hasta 2021 que las Normas de Atención Médica de diabetes recomendaron la evaluación periódica de los niveles de B12 en pacientes con consumo prolongado de metformina. En la actualidad no existen protocolos para la detección de la deficiencia en este contexto.
La Agencia reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) considera los niveles bajos de vitamina B12 como un efecto común, especialmente al tomar metformina en dosis altas y a largo plazo; por lo que emitió una alerta para advertir a los profesionales de la salud.
Aunque la evidencia existe, el conocer toda la evidencia relevante y sólida puede resultar difícil para los profesionales, además de que pasar de la evidencia a la implementación de políticas y guías de práctica clínica puede ser un proceso desafiante, impredecible y regularmente lento.
Artículo completo:
