La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MAFLD) es una enfermedad favorecida principalmente por la sobrenutrición y la resistencia a la insulina en individuos genéticamente predispuestos, la cual puede progresar a esteatohepatitis, fibrosis hepática y finalmente cirrosis; aumentando el riesgo de carcinoma hepatocelular.
Recientemente, en la enfermedad, se han observado cambios en la composición y metabolitos de la microbiota intestinal, lo que sugiere una relación entre el hígado y el intestino. Por ello, se han buscado estrategias terapéuticas enfocadas a la microbiota intestinal, buscando disminuir la progresión de la enfermedad.

La microbiota intestinal se compone de una gran variedad de bacterias, hongos, virus y arqueas, tales como Firmicutes Grampositivos, Bacteroidetes Gramnegativos, Aspergillus y Actinobacterium; observándose variaciones entre individuos. El intestino y el hígado se conectan a través de los conductos biliares, la vena porta y la circulación.
En la MAFLD se observa una alta prevalencia de sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO por sus siglas en inglés); además se ha encontrado una menor cantidad de Enterococcus, Bacteroidetes y Muribaculaceae, y mayor cantidad de Acidobacterias y Escherichia coli, al comparar con personas sanas.
Las investigaciones sugieren que a medida que la enfermedad avanza, la abundancia de microorganismo potencialmente patógenos aumenta, al mismo tiempo que disminuye la de microorganismos comensales (que coexisten en equilibrio y no causan daño). La barrera intestinal comprometida también representa un riesgo.
La capa mucosa, la primera línea de defensa de la barrera intestinal, se compone de agua, lípidos, mucinas y electrolitos, que funcionan como aislantes para las bacterias y otros antígenos. En ratones, se observó que una dieta alta en grasas inhibe la síntesis y secreción de moco, resultando en una capa mucosa más delgada y menos densa.
La barrera epitelial intestinal es la segunda línea de defensa y está constituida por células epiteliales con uniones estrechas que permiten el paso de moléculas pequeñas. En ratones con alteraciones del gen que codifica una molécula de las uniones, se observó una permeabilidad intestinal defectuosa y esteatohepatitis más grave al llevar una dieta rica en grasas.
El sistema inmunitario es la tercera línea de defensa, el cual secreta células inmunitarias como IgA secretora para proteger contra la adhesión de patógenos y regular la composición de la microbiota intestinal. En personas con MAFLD se ha observado una disminución de linfocitos T reguladores.
Investigación original:
