
Las Cardiopatías Congénitas (CC) son anomalías anatómicas, estructurales, del corazón. Ocurren durante el desarrollo embrionario, siendo múltiples sus etiologías.
La tasa de desnutrición entre los lactantes con cardiopatías congénitas (CC) es elevada. Una evaluación e intervención nutricional tempranas ayudan a su tratamiento y mejoran su pronóstico.
Las causas de la desnutrición asociada a una CC son multifactoriales. Los lactantes con cardiopatía congénita frecuentemente pueden alimentarse con avidez, pero por períodos cortos dado que se agotan con la succión. También puede dificultarse la alimentación por distensión abdominal, que suelen presentar. El vaciamiento gástrico puede estar disminuido. Otras causas que pueden contribuir a la disminución de la ingesta son: presencia de vómitos, aversión a la alimentación, períodos de ayuno prolongado.
Algunos medicamentos de prescripción frecuente en estos niños pueden causar anorexia o náuseas. Otros factores que pueden participar en la etiopatogenia de la desnutrición en estos niños son: presencia de síndromes genéticos, prematurez, retraso del crecimiento intrauterino, otras malformaciones, factores sociales y económicos.

Por otra parte, los neonatos con cardiopatía congénita tienen un gasto energético total elevado por aumento del metabolismo, debido a un metabolismo basal más alto y un mayor gasto energético por actividad física. Los niños con insuficiencia cardíaca (IC) tienen un aumento significativo del metabolismo basal, por aumento del trabajo de los músculos respiratorios, aumento del consumo de oxígeno, hipertrofia y dilatación cardíaca y aumento del tono simpático. Cuando existe desnutrición, el metabolismo basal es aún mayor.

Los principales factores que influyen sobre los requerimientos nutricionales en niños con cardiopatía congénita son:
a) Estado nutricional.
b) Tipo de cardiopatía.
c) Estado hemodinámico del paciente.
La Asociación Española de Pediatría elaboró un documento de consenso para la evaluación y el tratamiento nutricional del lactante con cardiopatía congénita que fue publicado en mayo de 2023.
Algunos de los puntos que señalan en relación con el cálculo de la necesidad energética y proteica son:
1.- Para la estimación de los requerimientos energéticos, se pueden usar los requerimientos señalados para la nutrición normal del lactante, empleando las ecuaciones predictivas ajustada a la edad del niño, se debe vigilar evolución que presenten. Recomiendan aumentar 50-100% en caso de malnutrición crónica y del 25-50% en caso de que se prevea una cirugía mayor.
2.- Hay que ajustar los requerimientos calóricos y de proteínas en pacientes con riesgo nutricional,
Riesgo bajo: se puede tomar como referencia un aporte de 90-100 kcal/kg y 1,5 g/kg de proteínas.
Riesgo moderado: se puede tomar como referencia un aporte de 110-120 kcal/kg y 2,5 g/kg de proteínas.
Riesgo alto: Se puede tomar como referencia un aporte de 120-150 kcal/kg y hasta 4 g/kg de proteínas.
3.- Las recomendaciones calóricas diarias en el lactante con cardiopatía congénita hemodinámicamente significativa y malnutrido podrían llegar incluso a tres veces el metabolismo basal, es decir, cercano a 175-180 kcal/kg para conseguir recuperar (catch-up) y mantener un crecimiento adecuado.

Para más información los artículos originales se encuentran en las siguientes ligas:
http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-12492021000301403
