El 31 de marzo de 2026 se publicó la guía dietética para mejorar la salud cardiovascular en 2026, para sustituir la publicada en 2021. Está dirigida a la población en riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) o que ya padecen la enfermedad.
PRINCIPIOS DIETÉTICOS
Las recomendaciones dietéticas generales para mejorar la salud del corazón incluyen el consumo de frutas y verduras, cereales integrales, fuentes saludables de proteínas, aceites vegetales líquidos no tropicales y alimentos minimamente procesados.
La ECV puede desarrollarse desde la infancia, incluso en el periodo prenatal. Los patrones dietéticos de la infancia se relacionan con enfermedades como la obesidad, el sindrome metabolico, la hipertensión, la dislipidemia y la diabetes tipo 2.
Un patrón dietético saludable aplicado en los niños a partir del año de edad puede favorecer la salud cardiovasular en la edad adulta. Es importante que los hábitos alimentarios se compartan entre los miembros del hogar para que se transmitan de generación en generación.
CARACTERÍSTICAS DE LOS PATRONES ALIMENTARIOS QUE PROMUEVEN LA SALUD CARDIOVASCULAR
- Mantener un peso saludable
- El exceso de grasa corporal influye negativamente en la salud cardiovascular al favorecer el desarrollo de diabetes tipo 2, hipertensión y síndrome metabólico. Se recomienda la adherencia a un patrón dietético saludable, como DASH, mediterráneo, pescetariano u ovo/lacto vegetariano; además de al menos 60 minutos semanales de actividad física en niños y 150 en adultos.
- Consumir una amplia variedad de frutas y verduras.
- Deben consumirse de forma entera, en lugar de jugos, para obtener la fibra; y sin azúcares o sodio añadidos.
- Elegir alimentos a base de cereales integrales, en lugar de cereales refinados.
- Los cereales integrales, que incluyen trigo, avena, arroz integral, quinua, cebada y centeno, son ricos en fibra dietética, vitaminas, minerales y otros compuestos bioactivos. Su consumo frecuente se relaciona con menor riesgo de enfermedad cardiovasular, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico.
- Elegir fuentes saludables de proteínas (fuentes vegetales como legumbres y frutos secos en lugar de carne; pescado con regularidad, lácteos bajos en grasa en lugar de enteros y si se consume carne roja que sean cortes magros).
- Se busca que tengan un buen perfil de ácidos grasos y de fibra.
- Elegir fuentes de grasas insaturadas en lugar de saturadas.
- El objetivo es reducir las concentraciones de colesterol LDL. Las grasas animales como sebo de res y mantequilla y los aceites tropicales como el de coco y palma son ricos en grasas saturadas. Los aceites vegetales no tropicales como el de soja, canola y oliva son ricos en grasas insaturadas.
- Elegir alimentos mínimamente procesados.
- El consumo de alimentos ultraprocesados se relaciona con el desarrollo de enfermedades como sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2 y mortalidad por todas las causas.
- Disminuir el consumo de azúcares añadidos.
- Una dieta con alto contenido de azúcares añadidos se relaciona con mayor riesgo de ECV, obesidad, diabetes tipo 2, cardiopatía coronaria y mortalidad cardiovascular. La recomendación es consumir menos del 10% de energía proveniente de azúcares añadidos.
- Evitar el consumo de alimentos altos en sodio, cocinar con poca o ninguna sal.
- Un alto consum de sodio eleva la presión arterial, mientras que un mayor consumo de potasio (puede ser a través de una dieta rica en frutas y verduras) la disminuye.
- Evitar el consumo de alcohol.
- Se ha observado una asociación protectora entre el bajo/moderado consumo de alcohol con el riesgo de cardiopatía coronaria.
BENEFICIOS ADICIONALES DE LOS PATRONES ALIMENTARIOS SALUDABLES PARA EL CORAZÓN
La adherencia a un patrón dietético saludable generalmente elimina la necesidad del consumo de suplementos dietéticos, excepto en mujeres embarazadas, adultos mayores y personas que siguen dietas restrictivas.
Guía completa:
