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Fisiología lipídica en el embarazo

Durante las diferentes etapas de la vida se pueden observar variaciones en el perfil de lípidos, por ejemplo en el embarazo, donde aumentan los niveles de lípidos con el objetivo de apoyar al desarrollo fetal. En el caso de las mujeres con dislipemia genética o anomalías lipídicas, esto puede representar un problema, al aumentar el riesgo de preeclampsia, diabetes gestacional y enfermedad cardiovascular (para la madre y el hijo).

Durante la primera mitad del embarazo se observa un estado de anabolismo, con un aumento en el apetito y en el consumo de energía, lo que provoca mayor síntesis y acumulación de lípidos que servirán como reserva para las futuras etapas del embarazo. En esta etapa aumentan los niveles de estrógenos y progesterona para estimular la síntesis de triglicéridos (TG) y colesterol en el hígado.

En las últimas etapas se observa un estado de catabolismo, favoreciendo la descomposición de las grasas almacenadas en ácidos grasos libres y la disminución de la sensibilidad a la insulina. Se ha observado un aumento significativo de TG circulantes (+50-100%). El estado de hipertrigliceridemia asegura el suministro de glucosa al feto en estados de ayuno, al utilizar los TG para sintetizar cuerpos cetónicos. 

El aumento en el perfil de lípidos también apoya al proceso de lactancia y aporta los ácidos grasos esenciales para el desarrollo del sistema nervioso fetal y la construcción de las membranas celulares. Es importante considerar entonces que los valores de lípidos séricos serán más altos durante el embarazo, al comparar con la población general de mujeres. Los valores de referencia recomendados son:

Al inicio del embarazo:

  • Colesterol total: <218 mg/dl
  • Triglicéridos: < 173 mg/dl
  • Colesterol HDL: > 47 mg/dl
  • Colesterol LDL: <126 mg/dl

A mitad del embarazo:

  • Colesterol total: <290 mg/dl
  • Triglicéridos: <315 mg/dl
  • Colesterol HDL: >54 mg/dl
  • Colesterol LDL: <187 mg/dl

El sobrepeso y la obesidad en el embarazo aumentan aún más el riesgo de dislipidemia y resistencia a la insulina. Se ha sugerido la existencia de una relación entre la dislipidemia y la aparición de diabetes gestacional. Además, se ha observado que las mujeres con preeclampsia presentan niveles aumentados de colesterol total y TG en cada trimestre del embarazo. 

Revisión original:

https://www.mdpi.com/2072-6643/16/17/2927


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