Recientemente la Revista del Consumidor publicó una nueva edición donde se presenta un estudio de calidad de los refrescos que se comercializan en nuestro país. El estudio fue llevado a cabo en un periodo de aproximadamente 4 meses, donde se analizaron 46 marcas y se realizaron 407 pruebas. Además de evaluar el contenido de azúcar de las bebidas saborizadas, se evaluó la adición de edulcorantes no calóricos y el contenido de cafeína de estas bebidas.

«México es el país que más refrescos consume en el mundo. La obesidad es un problema de salud pública que con frecuencia se liga al consumo de bebidas saborizadas, como los refrescos, por sus contenidos de azúcares».
¿Qué contienen los refrescos?
Los refrescos se caracterizan por contener ciertos compuestos, estos son: agua natural, gasificada o mineralizada; azúcares como sacarosa, jarabe de alta fructosa, jarabe de azúcar de caña o jugos de frutas; aditivos alimentarios como los conservadores, acidulantes, colorantes y saborizantes, y dependiendo del tipo de refresco, también pueden contener cafeína y edulcorantes no calóricos.
¿Azúcar o azúcares?
Los azúcares se pueden definir como carbohidratos que se encuentran de forma natural en los alimentos o pueden añadirse a estos. Dentro de este grupo se encuentra el azúcar, que se conoce científicamente como sacarosa y se obtiene a partir de la caña de azúcar o de la remolacha. La fructosa, que también forma parte de este grupo, se encuentra en algunos vegetales, frutas y miel. El jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF), que se encuentra en muchos productos ultraprocesados, se ha asociado a alteraciones en la saciedad.
Edulcorantes no calóricos
Algunos refrescos pueden reportar que no contienen azúcar, pero pueden contener azúcares o edulcorantes. Los edulcorantes no calóricos se usan en reemplazo del azúcar por su alto poder endulzante y porque no aportan calorías. Su consumo se ha asociado con la habituación al sabor dulce en los niños y con otros efectos negativos como la disminución en la sensibilidad de la insulina.

¿Qué se encontró?
De los refrescos analizados, dos de ellos contienen jarabe de maíz de alta fructosa y no lo declaran, estos son: el refresco sabor ponche tropical de la marca Barrilitos y la bebida carbonatada sabor sangría de la marca sangría SEÑORIAL. Otros productos que no cumplen con las declaraciones son: el refresco sabor fresa kiwi de ameyal, que reporta un contenido neto de 2 L y contiene solo 1.96 L; la bebida carbonatada mineralizada sabor naranja de JUMEX naranjada FRUTZZO que reporta 600 ml y contiene 582 ml y el refresco carbonatado sabor naranja sin calorías de la marca Zing, que contiene 3.24 L y declara 3.3 L.
Seis bebidas presentan leyendas que no se comprueban, estas son: el agua gasificada con extracto natural de la marca FREELIFE, que dice: «100% natural»; KAS naranja con la leyenda «intenso sabor a cítrico con gas»; el refresco sabor toronja de JARRITOS que escribe «Que buenos son»; la bebida saborizada de naranja de la marca Schweppes, con la leyenda «bebida refrescante con extractos, azúcar y edulcorante»; el refresco sabor fresa kiwi de ameyal, que dice «refresco frutal» y no contiene fruta, y el refresco sabor manzana de Sidral aga que reporta «concentrado elaborado con 20% de jugo de manzana» y solo tiene 1%.
Cuatro bebidas tienen el distintivo de la NOM-218-SSA1-2011 pero no demuestran que cumplen con todos los requisitos, estas bebidas son: el refresco sabor ponche tropical de Barrilitos, la bebida carbonatada sabor sangría de la marca sangría SEÑORIAL, el refresco sin gas pasteurizado de Chaparritas y la bebida carbonatada sabor sangría sin azúcar de la marca sangría SEÑORIAL. Una bebida de la marca LA CROX no declara su información en español y el refresco carbonatado sabor naranja de la marca SiSi no declara la cantidad de edulcorante que contiene.

La gran mayoría de los refrescos analizados contienen sellos de advertencia, estos con EXCESO CALORIAS y EXCESO AZÚCARES, además de que presentan la leyenda de CONTIENE CAFEINA (EVITAR EN NIÑOS) y CONTIENE EDULCORANTES (NO RECOMENDABLE EN NIÑOS). Muchos de ellos también contienen niveles de azúcar que están por encima de las recomendaciones de la OMS, de 50 g como máximo, de preferencia 25 g e idealmente 0 g, ya que su consumo no es necesario desde el punto de vista nutricional.

La nueva edición de la revista que incluye el estudio de calidad se encuentra en el siguiente enlace: https://www.profeco.gob.mx/revista/RevistaDelConsumidor_555_MAYO_2023.pdf
