Las lesiones cerebrales traumáticas (LCT) no siempre se informan, pero son una causa importante de discapacidad y muerte en todo el mundo. Estas lesiones pueden ser resultado de un golpe, impacto, sacudida en la cabeza o lesión penetrante, lo que provoca un funcionamiento anormal del cerebro.
Las lesiones pueden provocar disminución del flujo sanguíneo cerebral, edemas, estrés oxidativo, inflamación y muerte de células cerebrales. Los daños pueden ocurrir durante los primeros minutos (fase aguda), las primeras 24 horas (fase subaguda) o después de meses o años desde que se presentó la lesión.

Debido al impacto negativo de las LCT en la parte física, cognitiva y conductual, se hace necesaria la búsqueda de estrategias para reducir los daños patológicos. Las investigaciones sugieren que algunos micronutrientes y compuestos biológicos pueden ser beneficiosos al actuar contra la inflamación y el estrés oxidativo.
Monohidrato de creatina
Su función principal es mantener niveles de ATP adecuados en tejidos con alta demanda como músculos y cerebro. Las LCT causan una crisis de energía celular que provoca una alta demanda de energía, la creatina puede brindar ATP al cerebro durante los periodos críticos. Se ha observado que las concentraciones de creatina en el cerebro disminuyen después de una lesión, por lo que se cree que la suplementación preventiva puede ser beneficiosa.
Las personas que llevan una dieta rica en alimentos de origen animal, como carne roja y pescado, pueden obtener hasta 2 g de creatina por día. Las investigaciones sugieren una dosis oral de creatina de aproximadamente 20 gramos al día como una forma de mejorar la absorción y disponibilidad de creatina en el cerebro antes y después de una lesión.
Ácidos grasos Omega 3: EPA y DHA
El ácido docosahexaenoico (DHA) y el eicosapentaenoico (EPA) se encuentran principalmente en mariscos y algas marinas. Son esenciales y pueden aumentar la perfusión celular, modular la respuesta inflamatoria y favorecer la reparación. La suplementación con EPA y DHA puede evitar la síntesis de citocinas inflamatorias.
Aunque las investigaciones sobre la suplementación con ácidos grasos omega 3 sobre las LCT son escasas, recientemente se ha descubierto que la suplementación puede aumentar las medidas estructurales del cerebro y del hipocampo. El EPA se ha relacionado más con la mejora en los resultados cognitivos.

Vitaminas del complejo B
La vitamina B2 (riboflavina) actúa como coenzima en la producción de ATP. En ratones, se ha observado que la suplementación con vitamina B12 mejora la recuperación y la función neurológica. En humanos, las investigaciones sobre el efecto de la suplementación con vitaminas son escasas.
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