Se estima que en Estados Unidos, el 80% de los adultos mayores padece alguna enfermedad crónica. Por ello, es imprescindible promover un envejecimiento saludable que se centre en la modificación de uno de los principales factores de riesgo para enfermedades no transmisibles: la dieta.
Para lograr un envejecimiento saludable, la Organización Mundial de la Salud, a diferencia del enfoque tradicional de centrarse en la enfermedad, recomienda trabajar en la preservación de la capacidad funcional. Mejorar la calidad de la dieta puede ayudar en la prevención de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y mortalidad prematura.
Se analizó la asociación entre el envejecimiento saludable y la adherencia a los siguientes ocho patrones dietéticos:
- Índice de Alimentación Saludable Alternativa (AHEI)
- Índice Mediterraneo alternativo
- Enfoques dietéticos para detener la hipertensión
- Intervención mediterránea-DASH para el Retraso Neurodegenerativo (MIND)
- Dieta saludable basada en plantas (hPDI)
- Índice de Dieta de Salud Planetaria (PHDI)
- Patrón Dietético Empíricamente Inflamatorio (EDIP)
- Índice Dietético Empírico para la Hiperinsulinemia (EDIH)
- Consumo de Alimentos Ultraprocesados (UPF)
Del total de participantes (70,091 mujeres y 34,924 hombres), el 9.3% (9,771 participantes) lograron un envejecimiento saludable; el 22.8% (23,908) permaneció libre de 11 enfermedades crónicas, el 33.9% (35,555) conservó la función cognitiva, el 28.1% (29,543) conservó la función física y el 26.5% (27,842) mantuvo la salud mental.
Considerando un seguimiento de 30 años, los participantes que seguían el AHEI tenían 86% más probabilidad de lograr un envejecimiento saludable. El hPDI fue el que menos relación tuvo con el envejecimiento saludable.Seguido de AHEI, se encontraba el rEDIH, aMED, DASH, PHDI, MIND, rEDIP.

AHEI se relacionó con el mantenimiento de la función física y la salud mental; PHDI con el mantenimiento de la salud cognitiva y la supervivencia a los 70 años y un alto consumo de alimentos ultraprocesados se relacionó con menos puntuaciones en la calidad de la dieta y con menos probabilidades de un envejecimiento saludable.
Investigación original:
