
Las dietas basadas en plantas se promueven cada vez más en todo el mundo debido al bajo impacto ambiental relacionado con la agricultura animal y con los gases de efecto invernadero. Además de las razones medioambientales, existe la preocupación por el bienestar animal y por la salud humana.
Las dietas veganas excluyen el consumo de alimentos de origen animal, como pescado, carne, huevos y lácteos; mientras que las vegetarianas excluyen la carne y el pescado, pero pueden incluir huevos y lácteos. Debido a la restricción de grupos de alimentos específicos, existe controversia sobre su efecto en la salud de los niños.
El perfil de macro y micronutrientes es diferente y se ha observado que hay un mayor riesgo de deficiencia de proteínas, calcio, vitamina D, yodo, zinc, hierro, y ácidos grasos omega 3. Además la densidad energética es menor, por lo que se puede aumentar el riesgo de desnutrición.
En la actualidad existe la preocupación por el aumento de productos de origen vegetal como alternativa a productos de origen animal, debido a su alto grado de procesamiento. Para hacer más apetecibles los productos, generalmente se le añaden aditivos como colorantes, saborizantes y azúcares.

Aunque los datos del efecto en la salud de las dietas basadas en plantas en niños son escasos, ya que la mayoría de las investigaciones se han realizado en adultos, se ha observado una estatura más baja en niños que sustituyen el consumo de leche de origen animal por alternativas vegetales.
Una revisión sistemática realizada por Schuermann y colaboradores en 2017 encontró que los niños vegetarianos, al comparar con niños omnívoros, tenían niveles más bajos de colesterol total y LDL, metabolismo alterado de marcadores óseos y mayor riesgo de deficiencia de hierro y de vitamina D3.
También se observó un mayor consumo de folato, vitamina C y fibra en los niños vegetarianos. En otra revisión sistemática publicada en marzo de 2024 se observaron signos de deficiencia de vitamina B12 y niveles más bajos de algunos aminoácidos (valina, leucina e isoleucina) en niños vegetarianos al comparar con omnívoros.
Algunos comités de nutrición defienden la seguridad de las dietas basadas en plantas en cualquier grupo de edad, aconsejando acudir siempre con un profesional de la salud para la correcta planificación y suplementación; mientras que otras instituciones desaconsejan completamente este tipo de dieta en las primeras etapas de la vida.
Referencias:
