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Dieta y ejercicio como tratamiento para la apnea obstructiva del sueño

La apnea obstructiva del sueño (AOS) se caracteriza por episodios donde se bloquea el flujo de aire a los pulmones, como consecuencia de la obstrucción o colapso de las vías respiratorias durante el sueño. La AOS favorece el desarrollo de trastornos cardiovasculares, metabólicos y cognitivos. El diagnóstico se realiza principalmente por polisomnografía nocturna.

El tratamiento depende de la causa. Si los problemas de AOS están relacionados con el sobrepeso o la obesidad, la pérdida de entre el 5-10% puede mejorar el panorama. La recomendación es seguir un programa de cambio intensivo de estilo de vida, que incluya una dieta hipocalórica, aumento de la actividad física y terapia conductual. 

A la hora de perder peso, deben evitarse ciertos errores comunes, como saltarse comidas, consumir una gran cantidad de productos procesados, refinados y azucarados; consumir poca cantidad de frutas, verduras, fibra y proteínas; beber poca agua, consumir regularmente alcohol, jugos de fruta o refrescos y agregar complementos altos en calorías.

Un tratamiento muy utilizado es la presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), el cual consiste en proveer una presión de aire leve, a través de una máquina, para mantener las vías respiratorias abiertas durante el sueño. Aunque este tratamiento es eficaz para prevenir la hipertensión, en investigaciones recientes no ha demostrado ser eficaz en la reducción del riesgo cardiovascular.

Lo anterior resalta la urgencia de encontrar tratamientos alternativos, con el objetivo de disminuir las complicaciones cardiovasculares y los efectos secundarios del CPAP. Las modificaciones en el estilo de vida se han presentado como un enfoque prometedor para este fin.

Datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) realizada entre 2005 a 2008 y 2015 a 2018 muestran que los participantes con un índice de alimentación saludable más alto tenían un 28% menos probabilidad de estar en alto riesgo de apnea del sueño, al comparar con los del quintil más bajo. 

Aquellos con un puntaje más alto de Índice de Inflamatorio Dietético tenían un 55% más probabilidad de alto riesgo de apnea del sueño. Un estudio de cohorte con datos de mujeres de Nueva York mostró que una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asoció con menos trastornos del sueño. El estudio tuvo un seguimiento de un año.

Existen diferentes fenotipos de AOS, con diferentes perfiles clínicos. La CPAP parece funcionar mejor en personas con AOS grave, o con más síntomas; mientras que el tratamiento de las personas con menos síntomas a menudo se vuelve más complicado. Los beneficios del ejercicio aeróbico también se pueden aplicar en este contexto.

El ejercicio, incluso sin reducción del peso, puede disminuir significativamente el índice de apnea-hipopnea (se basa en la frecuencia de los eventos respiratorios; a partir de 5 eventos por hora se puede considerar apnea del sueño). Un metaanálisis reciente de 8 estudios mostró que el ejercicio puede mejorar la calidad de vida, la somnolencia diurna y la calidad del sueño. 

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