
El ayuno ha formado parte de diversas culturas. El ayuno intermitente es una propuesta dietaria que se ha popularizado en los últimos años, la premisa básica implica tomar descansos periódicos entre el consumo de los alimentos. Tiene diferentes formas de llevarse a cabo, que incluyen el ayuno de hasta 24 horas una o dos veces por semana con consumo libre para los días restantes, que se conoce como ayuno prolongado; otra modalidad es la alimentación restringida en el tiempo, comer durante solo 8 horas, y luego ayunar durante las otras 16 horas del día; otra forma de aplicar el ayuno es en días alternativos, que implica días alternados de ingesta libre y días en que se consume una dieta hipocalórica.
Se han realizado numerosos estudios sobre ayuno intermitente y baja de peso, pero, el protocolo, la duración y las características iniciales de la población de muestra han variado mucho de uno a otro. Los resultados reportados han sido contradictorios.
En el estudio “Calorie restriction with or without time restricted eating in weight loss” se seleccionaron aleatoriamente 139 pacientes con obesidad, de los cuales la mitad del grupo tuvo una restricción calórica y el resto siguió una restricción de tiempo (8: 00 am a 4:00 pm) con restricción calórica a la vez. Durante 12 meses, los participantes siguieron una dieta con restricción de 1500 a 1800 kcal por día para hombres y 1200 a 1500 kcal para las mujeres.
La pérdida de peso promedio fue de 8 kg en el grupo con restricción de tiempo y de 6.3 kg en el grupo con restricción calórica. La pérdida de peso entre los dos grupos no fue significativamente diferente durante la evaluación.
Por otra parte el metaanálisis ” Intermittent Fasting: Is the Wait Worth the Weight?” concluye que, los modelos animales y los ensayos en humanos sugieren, que el ayuno intermitente puede tener efectos beneficiosos sobre el peso, la composición corporal, los biomarcadores cardiovasculares y el envejecimiento. Sin embargo, anota, que los estudios varían mucho en su definición de ayuno intermitente el protocolo prescrito y la duración Además, de haberse realizado en poblaciones diversas con resultados mixtos.
Lo más importante es llevar una alimentación balanceada y ser evaluado por profesionales de la salud antes de seguir cualquier régimen alimentario.
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