En diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) estableció el 21 de marzo como el día mundial del síndrome de Down. El objetivo del establecimiento de este día es resaltar el valor de las personas con síndrome de down, así como la importancia de su autonomía e independencia. El síndrome de Down, que también se conoce como Trisomía 21, puede aparecer en aproximadamente 1 de cada 800 nacimientos y se define como un trastorno genético caracterizado por la existencia de una copia extra del cromosoma 21, esto causado por errores en la replicación y división en los pares de cromosomas.
La copia extra del cromosoma 21 es responsable de las características físicas y de los efectos en la salud y el desarrollo de las personas que presentan este trastorno genético. Diferentes sistemas se ven afectados, incluyendo el musculoesquelético, respiratorio, cardiovascular, sensorial, gastrointestinal, inmunológico, endocrino, neurológico y renal. Muchos años atrás la esperanza de vida era muy baja, se hablaba de tan solo 10 años, pero afortunadamente, con el avance de la ciencia y la tecnología, la esperanza de vida se ha elevado hasta los 50 años o más.
El aumento en la esperanza de vida no significa necesariamente un aumento en el periodo de vida saludable, es por eso que es muy importante el seguimiento médico en todas las etapas de la vida. Los problemas endocrinos más comunes incluyen desórdenes tiroideos, diabetes, baja masa ósea, baja estatura y propensión al sobrepeso y a la obesidad. La prevalencia de sobrepeso y obesidad en personas con síndrome de down oscila entre 23 y 70%.

El aumento del IMC también se ha relacionado con el envejecimiento acelerado. Las causas del aumento de peso no se deben solamente al consumo de comida poco saludable, es importante considerar la inflamación sistémica, las limitaciones físicas y el efecto secundario de algunos medicamentos. Otras enfermedades que se presentan comúnmente son la enfermedad celíaca, el estreñimiento, el reflujo gastroesofágico, los defectos cardíacos y las dificultades en la alimentación.
El recibir una correcta asesoría nutricional es imprescindible para evitar la aparición y el desarrollo de las enfermedades mencionadas. Es importante la prescripción de una dieta sin gluten en la enfermedad celíaca, las recomendaciones sobre el consumo de fibra y agua para el estreñimiento, las recomendaciones sobre tiempos y cantidad de comida en el reflujo gastroesofágico, y el soporte nutricional comúnmente requerido en enfermedades cardíacas y en personas que presentan defectos en la alimentación.
Referencias
- https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8428796/
- https://www.genome.gov/es/genetics-glossary/Sindrome-de-Down-Trisomia-21
- https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7344556/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30768754/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29135488/
- https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0891422216301433?via%3Dihub
- https://www.nchpad.org/165/1278/Down~Syndrome~and~Nutrition
