
El 26 de enero en todo el mundo se conmemora el día de la educación ambiental, un día dedicado a la concientización de los problemas que genera la contaminación del agua, aire y suelo. Fue en 1975 cuando se decretó este día como parte del Seminario Internacional de Educación Ambiental, donde participaron más de 70 naciones.
La educación ambiental busca crear conciencia y conocimiento para lograr la sensibilidad y comprensión del problema; así como el desarrollo de actitudes y aptitudes que fomenten la acción y participación que ayuden a cuidar el entorno en el que habitamos, y el que se ha deteriorado a lo largo de los años.

Este deterioro es responsable de cambios climáticos y ambientales que al mismo tiempo pueden deteriorar nuestro estado de salud. El no poder respirar aire limpio, no tener acceso a agua potable, la exposición a patógenos y la baja capacidad para producir y cultivar especies marinas y productos de la tierra comprometen nuestro estado de salud y bienestar.
El cambio climático provoca desequilibrios en el suministro de alimentos, elevación de los precios y disminución en el acceso a alimentos saludables. La elevación de la temperatura del mar amenaza el crecimiento de pescados que son una buena fuente de proteína, ácidos grasos esenciales y micronutrientes; y la contaminación del suelo amenaza la inocuidad de los alimentos cultivados. La contaminación del agua también es responsable de algunas enfermedades como la diarrea.

