El consumo insuficiente de micronutrientes representa un grave problema de salud pública. La deficiencia de hierro es una causa común de anemia, afectando el desarrollo cognitivo y el embarazo. La vitamina A participa en la inmunidad y es causa de ceguera. El folato disminuye el riesgo de muerte fetal y defectos del tubo neural y el yodo tiene un papel en el desarrollo cognitivo.
Aunque se han realizado investigaciones en poblaciones específicas sobre la deficiencia de micronutrientes, los datos sobre la prevalencia mundial son escasos o tal vez inexistentes. Comúnmente los estudios utilizan biomarcadores nutricionales, pero es importante considerar que las deficiencias y sus manifestaciones pueden tener diferentes causas, como consumo inadecuado, enfermedades infecciosas o malabsorción.
La Base de Datos Dietéticos Mundiales, que se puede encontrar en el siguiente enlace: https://globaldietarydatabase.org/, estima el consumo de micronutrientes en base a encuestas de ingesta alimentaria individual, encuestas de hogares y suministros nacionales de alimentos de aproximadamente 185 países. Utilizando la mediana del consumo y la variabilidad de la ingesta se obtuvieron los siguientes resultados.

Aproximadamente 5.1 millones de personas tienen un consumo inadecuado de yodo, lo que representa el 68% de la población mundial; 5 mil millones de vitamina E (67% de la población), 5 mil millones de calcio (66% de la población) y 4.9 mil millones de hierro (65% de la población). La estimación más baja de ingesta inadecuada fue de niacina, con 1.7 millones de personas (30% de la población mundial).
Lo anterior como resultado general. En la India se observaron altas prevalencias de consumo inadecuado de riboflavina, folato, vitamina B6 y vitamina B12. En Madagascar y República democrática se observaron consumos inadecuados de niacina. En el Sur de Asia, África Subsahariana y Asia Oriental se observaron altos consumos inadecuados de calcio.
A nivel mundial, el consumo inadecuado de yodo, vitamina B12, hierro, calcio, riboflavina, vitamina E, folato y selenio fue más alto en mujeres que en hombres. En los hombres se observaron ingestas inadecuadas de magnesio, vitamina B6, zinc, vitamina C, vitamina A, tiamina y niacina.
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