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Criterios de GLIM para el diagnóstico de la desnutrición

Los Criterios GLIM (Global Leadership Initiative on Malnutrition) es una herramienta útil y válida para ser aplicados en el ámbito hospitalario al momento del ingreso, que permite valorar el grado de desnutrición de un paciente.  Consta de dos fases, en la primera se detecta a los pacientes con riesgo de desnutrición empleando alguna herramienta validada de cribado nutricional. Posteriormente, en la segunda fase, los pacientes que son clasificados con desnutrición se valoran para conocer la gravedad de esta, a través de los dos tipos de criterios que emplea GLIM los cuales son: criterios fenotípicos y criterios etiológicos.

Se han descrito diversas herramientas de cribado nutricional, que generalmente incluyen entrevista al paciente sobre factores de riesgo, medidas antropométricas y/o determinaciones clínicas. Algunos ejemplos de los factores de riesgo que se valoran son: disfagia, anorexia, dolor abdominal, náuseas o vómitos, alteración del ritmo intestinal, dependencia para comer, tener dificultades para hacer la compra o para cocinar, presencia de dolor y otros.

Las herramientas de cribado que se basan fundamentalmente en medidas antropométricas identificarán a personas en estado más avanzado de malnutrición, mientras que las que se basan en factores de riesgo permitirán diagnosticar a personas en un estado más inicial.

En 2016 ESPEN (Sociedad Europea de Nutricional Parenteral y Enteral), convocó a un grupo de consenso, con representantes de Sociedades Científicas de todo el mundo, que se conoce como Global Leadership Inititative on Malnutrition (GLIM). El objetivo era llegar a una definición de malnutrición que pudiera ser codificable, universalmente aceptada, y que identificara su gravedad. Para ello se seleccionaron aquellas características que permitirían establecer mejor el diagnóstico y así detectar a los pacientes con mayor morbimortalidad y predecir la respuesta a intervenciones nutricionales.

De acuerdo con el sistema GLIM, el primer paso implica utilizar una herramienta validada de cribado nutricional en pacientes en riesgo de desnutrición. Posteriormente, si la persona cumplió con los criterios para ser diagnosticada con desnutrición, se establece el grado de gravedad en que la presenta de acuerdo con los criterios GLIM. Los criterios GLIM son de dos tipos: fenotípicos y etiológicos. Para poder decir que una persona tiene malnutrición es preciso que cumpla un criterio etiológico y un criterio fenotípico. Los criterios se muestran en la imagen 1 y la tabla 1.

Estos criterios se centran en la evaluación de la pérdida de masa muscular, la ingesta de alimentos, la pérdida de peso y la presencia de enfermedades agudas o crónicas que puedan contribuir a la desnutrición

El empleo de diferentes herramientas de cribado nutricional influirá en el porcentaje de personas que reciben un diagnóstico final, por lo que la utilización de los criterios GLIM para definir la prevalencia de malnutrición en una población puede ser muy variable según la herramienta de cribado usada inicialmente. Sólo los individuos que sean positivos en el cribado pueden recibir un diagnóstico de malnutrición según los criterios GLIM. Además, la precisión de la herramienta de cribado puede ser diferente en distintos ámbitos demográficos y clínicos (edad, pacientes ingresados en hospital, viviendo en su casa o en una residencia de personas mayores), arrastrando esta imprecisión a los criterios GLIM.

Una vez identificados los individuos en riesgo nutricional, se pasa a valorar si cumplen criterios diagnósticos de malnutrición propios de GLIM. La idea de los componentes del Grupo GLIM era definir criterios diagnósticos de malnutrición energético proteica, sin buscar incluir específicamente las deficiencias de micronutrientes. Debían ser sencillos, baratos de obtener y útiles en distintos niveles de asistencia sanitaria, con diferentes niveles de desarrollo económico.

Se puede observar que no se explica necesariamente la malnutrición en términos absolutos, sino que se tiene en cuenta la asociación a enfermedad, por lo que se ha definido como desnutrición relacionada con la enfermedad. En los criterios GLIM esto se contempla con la existencia de inflamación, uno de los criterios etiológicos. Si bien de esta manera se refleja la asociación y mutua interacción que se observa en la práctica clínica entre malnutrición y enfermedad, puede añadir un factor de confusión y llamar desnutrición a lo que es mera expresión de la enfermedad subyacente. De ahí, la importancia de tener en cuenta los criterios fenotípicos.

La disminución de la masa muscular, uno de estos criterios fenotípicos, no es fácil de hacer de forma precisa. La evaluación cuantitativa de la masa muscular debe medirse o estimarse con técnicas de análisis de composición corporal como absorciometría de rayos X de energía dual, tomografía computarizada, ecografía o análisis de impedancia bioeléctrica. Para entornos donde estos recursos no están disponibles, se recomienda el uso de medidas antropométricas (perímetro de la pantorrilla o circunferencia del brazo) y el examen físico. Cuando estén disponibles, se recomiendan valores de corte validados específicos de sexo y etnia para cada medición y herramienta.

La malnutrición hospitalaria tiene de alta prevalencia en el mundo, reportándose hasta 30 % – 50 %. Tanto la Sociedad Americana de Nutrición Enteral y Parenteral (ASPEN), como la Academia Americana de Nutrición y Dietética (AND) y posteriormente la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN) han emitido consensos para el diagnóstico y clasificación de la malnutrición hospitalaria, destacando el uso de la herramienta GLIM. Se han realiza numerosos estudios para validar el uso y capacidad predictiva de los criterios GLIM, encontrando que la desnutrición definida por los criterios GLIM, se asoció a mayor mortalidad, estancia hospitalaria prolongada y complicaciones asociadas.

Resumen de artículo original que encontrará en la siguiente liga:

https://nutricionclinicaenmedicina.com/wp-content/uploads/2022/12/5115.pdf

Lecturas adicionales:

https://www.espen.org/images/files/ESPEN-Fact-Sheets/ESPEN-Fact-Sheet-GLIM-Spanish.pdf

https://www.nutricion.edu.uy/wp-content/uploads/2021/12/4_TIFG_14-CRITERIOS-GLIM.pdf


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