Los carbohidratos son un grupo de nutrientes compuestos por carbono, hidrógeno y oxígeno. Existen 3 grupos: monosacáridos (glucosa, fructosa, galactosa), disacáridos (lactosa, sacarosa, maltosa) y polisacáridos (almidón, glucógeno, celulosa). Los carbohidratos se pueden encontrar naturalmente en alimentos como cereales, dulces, almidones, legumbres y lácteos.

Después de la digestión, los carbohidratos son convertidos a glucosa, la cual viaja por la sangre para alimentar a las células del organismo. Durante este periodo se pueden medir niveles elevados de glucosa en sangre, pero esto es regularizado con ayuda de la insulina. En una persona con diabetes el proceso está alterado y los niveles de glucosa en sangre no se regularizan de forma natural, es necesario el uso de insulina exógena.
De forma general, el conteo de carbohidratos consiste en llevar un control de los gramos de carbohidratos que contiene una comida para equilibrarlo con la dosis de insulina usada. Si la insulina se suministra a la hora de la comida, es importante considerar en primer lugar los gramos de carbohidratos que se consumirá, para así elegir la dosis de insulina a administrar.
Para conocer la cantidad de carbohidratos de los alimentos, se pueden consultar las etiquetas de información nutrimental en productos envasados, o bases de datos de composición de alimentos, como la del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, la cual se puede consultar en el siguiente enlace: https://fdc.nal.usda.gov/
Para facilitar el conteo, se suele decir que una porción de un alimento rico en carbohidratos contiene aproximadamente 15 g de este nutriente. Las porciones a incluir en el plan de alimentación dependen de las características del paciente (edad, peso, nivel de actividad física), así como de sus metas de glucosa en sangre.
Referencias:
