Se estima que en el mundo existen aproximadamente 1 billón de consumidores de café. Generalmente se busca por sus efectos estimulantes, ya que es capaz de activar el sistema nervioso simpático. Las personas que no están acostumbradas a su consumo, pueden experimentar palpitaciones y aumento de la presión arterial; efecto que no se observa después de un consumo regular.
Aunque la cafeína es el componente más conocido, los efectos positivos que se han observado del consumo de café, como mejora de la respuesta cardiovascular al estrés y disminución en el riesgo de insuficiencia cardiaca, no se atribuyen a la cafeína. Esto sugiere la existencia de otros componentes importantes.
Un estudio financiado por el Instituto Nacional de Salud mostró que el consumo de 4 a 5 tazas de café por día se asoció inversamente con el riesgo de mortalidad, enfermedades cardíacas y respiratorias, diabetes e infecciones, pero no con el cáncer. Conociendo esto, surge una pregunta importante: ¿importa la hora del consumo?

Wang y colaboradores analizaron los datos de 40,725 adultos de la NHANES y de 1,463 adultos del Women’s and Men’s Lifestyle Validation Study. Se observó, después de casi una década, que aquellos que consumían café durante la mañana, al comparar con el patrón vespertino, tuvieron un menor riesgo de mortalidad por todas las causas.
Es durante la mañana cuando se observa un aumento de la actividad simpática, efecto que va disminuyendo progresivamente a lo largo del día. Algunos investigadores señalan que el consumo de café durante la tarde o noche puede alterar el ritmo circadiano y suprimir la melatonina (hormona relacionada con la inducción del sueño).
Los efectos positivos que se han observado se relacionan con el consumo a largo plazo. Se cree que los resultados se deben a la atenuación del estrés mental y a los efectos antiinflamatorios (en inflamación se han observado niveles más altos de proteína C reactiva durante la mañana, por lo que el consumo matutino puede ser beneficioso).
Las investigaciones sugieren que el consumo de café puede ser beneficioso si se hace durante la mañana. Lo ideal sería contar con ensayos controlados aleatorios, con grandes muestras y realizados durante periodos prolongados de tiempo, sin embargo, esto puede resultar muy complejo de llevar a cabo.
Referencia:
https://academic.oup.com/eurheartj/advance-article/doi/10.1093/eurheartj/ehae823/7928645?login=false
