luz.hoyos@experienciasennutricion.com

Consumo de alimentos ultraprocesados de niños y adolescentes en México

Alimentos ultra procesados (UUP)

La doble carga de la malnutrición (DBM, por sus siglas en inglés) es la coexistencia de desnutrición y sobrepeso u obesidad. En 2016, en México, más de 3 de cada 10 niños y adolescentes tenían exceso de peso. Además, la prevalencia de anemia fue del 12,5 % en niños y del 9,6 % en adolescentes en 2016. Un estudio realizado en 2012 mostró que la prevalencia de DBM (anemia y sobrepeso) en niños era del 2.9 %.

La aparición de dos formas de desnutrición puede reflejar una etapa de transición nutricional causada por la disminución de la actividad física y el aumento del acceso a productos y bebidas poco saludables y altamente procesados.  Los alimentos Ultra procesados (UPP) son formulaciones industriales de sustancias alimenticias y aditivos para crear productos listos para comer o beber. Estos productos tienen un sabor agradable, un empaque atractivo y una publicidad agresiva. Las UPP dominan el suministro de alimentos en los países de medianos y bajos ingresos, remplazando los patrones dietéticos basados en comidas tradicionales recién preparadas con el consumo constante de productos ricos en energía, grasas, azucares o altos en sodio listos para comer. Durante las últimas tres décadas, el consumo de UPP se han duplicado en México, además los niños y adolescentes consumen más UPP en comparación con los adultos. En consecuencia, el consumo de UPP reduce la diversidad dietética y la ingesta de micronutrientes en la población mexicana. Un mayor consumo de UPP aumenta la densidad energética, el azúcar añadido, la grasa total y la grasa saturada, mientras que el contenido de proteínas, fibra dietética, diversidad dietética y micronutrientes disminuye.

Datos proporcionados por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP)

El consumo de los UPP en niños y adolescentes se han asociado con resultados de salud desfavorables, como exceso de grasa corporal, obesidad abdominal dislipidemias y adicción a la comida. A pesar de la evidencia sobre los efectos adversos para la salud de la ingesta de UPP no se ha identificado si existe o no una asociación entre las UPP y dos formas de desnutrición a nivel individual, Por lo que se realizó un estudio para determinar la asociación entre el consumo de UPP y la coexistencia de anemia y exceso de peso en niños y adolescentes mexicanos en dos encuestas representativas a nivel nacional.

El estudio consistió en un análisis transversal de los datos recopilados de niños y adolescentes que participaron en las Encuestas Nacionales de Salud y Nutrición de México (Ensanut) de 2006 y 2016. El análisis incluyó información sobre una submuestra probabilística de niños y adolescentes que completaron la evaluación dietética y de quienes se tenía muestra de sangre disponible para determinar la concentración de hemoglobina, las medidas antropométricas y el estado fisiológico Es este estudio se analizó la información de 8739 niños y 7299 adolescentes del año 2006 y 3251 niños y 2379 adolescentes de Ensanut 2016.

Los resultaron obtenidos en 2006 muestran que la ingesta energética total de los niños fue de 1538 kcal, y el aporte de la ingesta energética de las UPP fue del 27.3%; en 2016, la ingesta energética total fue de 1606 kcal, y los aportes de las UPP fueron del 30.1%.  La ingesta energética total de los adolescentes en 2006 fue de 1770 kcal, y la contribución de la ingesta energética por parte de las UPP fue de 23 %, mientras que en 2016 la ingesta energética total fue de 2023 kcal. Los aportes de las UPP fueron del 28. 3% en 2016.  Por lo que se puede observar que aumento la ingesta energética proveniente de los alimentos ultraprocesados en ambos grupos, siendo mayor en los niños.  Además, se determinó que el consumo de alimentos ultraprocesados se asoció positivamente con el exceso de peso y la DBM en los niveles socioeconómicos bajos en niños y la DBM en niveles socioeconómicos más altos en adolescentes.

Resultados obtenidos con datos de ENSANUT 2006 Y 2016.

Los resultados de este estudio no mostraron asociaciones entre el consumo de UPP y la anemia. Aunque un estudio mexicano determino que un mayor consumo de UPP disminuyó la diversidad dietética y la ingesta de micronutrientes de la población mexicana (niacina, ácido pantoténico, piridoxina, folato, vitamina B12, vitamina C, vitamina E, zinc, calcio, magnesio, potasio y fósforo). Las deficiencias de hierro, vitaminas A, B12, C, D y E, riboflavina, piridoxina, ácido fólico y cobre también pueden provocar anemia debido a sus funciones específicas en la producción de hemoglobina o eritrocitos.


Publicado

por