Con el avance de la tecnología, cada vez son más las personas que recurren a internet para obtener respuestas a dudas relacionadas con su salud. La herramienta Chat Generative Petrained Transformer (chatGPT) se presenta como una alternativa de la inteligencia artificial para resolver esas dudas, pero, ¿es realmente eficaz?
ChatGPT tiene un lenguaje avanzado que combina algoritmos de aprendizaje automático, buscando imitar una conversación humana a través de texto. Es capaz de comprender el contexto y proporcionar respuestas precisas y coherentes. Incluso los profesionales de la salud están recurriendo a chatGPT para mejorar el tratamiento de sus pacientes.

Ponzo y colaboradores en 2023 realizaron varios experimentos para comprobar su eficacia. Se le pidió a chatGPT asesoramiento sobre la enfermedad del hígado graso asociada a disfunción metabólica (MASLD), pero debido a que solo tenía actualizaciones hasta 2022, no pudo dar una respuesta y se enfocó en el antiguo término de la enfermedad, que es enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD).
Al pedirle recomendaciones sobre sarcopenia, en general brindó consejos apropiados, la tasa de idoneidad fue del 55.5%. Otro experimento consistió en presentarle a un paciente hipotético con diabetes mellitus, obesidad y Enfermedad Renal Crónica (ERC). ChatGPT recomendó priorizar las proteínas magras, indicando después limitar la ingesta total de proteínas. Además omitió algunas recomendaciones importantes como el consumo de líquidos según el estadio de ERC y el consumo de fósforo y potasio.
Actualmente existe muy poca evidencia de la eficacia de chatGPT para brindar recomendaciones dietéticas. Un estudio reciente que evaluó su potencial en cuanto a recomendaciones dietéticas, concluyó que está herramienta no puede sustituir a un nutriólogo, especialmente al momento de abordar enfermedades complejas.
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