A principios de la década de 1990, la campaña de 5 al día fue lanzado para aumentar en los Estados Unidos la ingesta diaria de frutas y verduras a 5 porciones o más. La OMS recomienda al menos 400 g (o sea, cinco porciones) de frutas y verduras al día. Diversas organizaciones internacionales apoyan también una ingesta de 5 porciones de frutas y verduras frescas, en Dinamarca se recomiendan 6 porciones y en Australia 8.5 porciones por día.

Recientemente la revista Circulation publicó un artículo llamado, “Fruit and Vegetable Intake and Mortality: Results From 2 Prospective Cohort Studies of US Men and Women and a Meta-Analysis of 26 Cohort Studies”. En el mismo se mostraron los resultados del seguimiento por treinta años, de dos cohortes, 66,719 mujeres que participaron en el estudio Nurses’ Health Study (1984–2014) y 42,016 hombres que formaron parte del estudio Health Professionals Follow-up Study (1986–2014).así como también de un metaanálisis que incluyó otros 24 estudios.

Se observó una asociación inversa no lineal entre la mortalidad general, la mortalidad por cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias y el consumo diario de frutas y verduras.
Los participantes para ser seleccionados en un inicio debían estar libres de enfermedades cardiovasculares (ECV), cáncer y diabetes.
La dieta se evaluó utilizando Cuestionario de Frecuencia de Alimentos semicuantitativo validado. Los cuestionarios se aplicaron al inicio y se actualizaron cada 2 a 4 años. Los autores también realizaron un metaanálisis de dosis-respuesta, incluyendo los dos estudios mencionados y otros 24 estudios de cohortes prospectivo.
Después de ajustar por variables de confusión conocidas y sospechosas y factores de riesgo, observaron una asociación inversa no lineal de la ingesta de frutas y verduras con mortalidad total y la mortalidad específica de causa atribuible a cáncer, ECV y enfermedad respiratoria.
Fue la ingesta de 5 porciones por día de frutas y verduras, o 2 porciones de fruta y 3 de verduras las que se asociaron. Una mayor ingesta no aportó una reducción adicional del riesgo. Esta observación los autores lo estiman biológicamente plausible considerando que los componentes bioactivos de frutas y verduras, como los carotenoides, la vitamina C y los polifenoles tienen límites en absorción, transporte, metabolismo o almacenamiento, por lo que sus efectos pueden estar mediados por actividades enzimáticas saturables.

Las conclusiones de los autores fueron:
1.- Se asoció una mayor ingesta de frutas y verduras frescas con menor mortalidad.
2.- La reducción del riesgo se estabiliza en 5 porciones de frutas y verduras por día.
3.-Estos hallazgos nuevamente apoyan la recomendación de aumentar la ingesta de frutas y verduras frescas.
ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN ORIGINAL
https://www.ahajournals.org/doi/pdf/10.1161/CIRCULATIONAHA.120.048996
