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33 declaraciones sobre alimentación complementaria

Alimentación complementaria a partir de los 6 meses de edad

A partir de los 6 meses de edad además de la lactancia materna, es necesario incluir alimentos complementarios para cubrir los requerimientos nutricionales que requiere el lactante. La alimentación complementaria (AC) se define como la alimentación de los lactantes que complementa a la lactancia materna o en su defecto, a la lactancia con un sucedáneo de la leche materna, y es un proceso que va más allá de seguir una guía sobre qué, cuándo y cómo introducir los alimentos, se deben tomar en cuenta diversos aspectos como la cultura, aspectos sensoriales, disponibilidad, percepción de los padres y cuidadores, interpretación de las señales de hambre y saciedad, entre otros.

Existen diferentes guías internacionales con recomendaciones generales que pueden ser aplicadas por la población, sin embargo, algunas requieren una regionalización o adecuación a las condiciones y realidad de cada zona. El grupo de trabajo de Nutrición de la Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica(LASPGHAN) convocó a un grupo de expertos que incluyo  21 representantes de los países miembros: Argentina, Bolivia, República Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, con el objetivo de desarrollar un consenso sobre la AC e incorporando información local que se adapte a las características y necesidades de esta región.

Los expertos evaluaron, discutieron y votaron un total de 34 declaraciones o enunciados con aspectos relevantes de la AC, obtenidos de diversas publicaciones científicas y con suficiente evidencia para su aprobación, al final solo fueron incluidas 33 declaraciones:

1.En los lactantes sanos de la región Iberoamericana se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses.

La lactancia tiene beneficios a largo y corto plazo, además del aporte energético y nutrientes, tiene efectos inmunológicos protectores disminuyendo el riesgo de presentar enfermedades.

2.La alimentación complementaria debe promoverse y explicarse bajo el esquema de alimentación perceptiva.

La AC perceptiva se basa en las señales de hambre y saciedad emitidas por el niño, el reconocimiento de estas y la respuesta acertada del cuidador, y finalmente la reacción predecible del niño. 

3.En los lactantes sanos de la región Iberoamericana que son alimentados de forma exclusiva con leche materna, se recomienda el inicio de la alimentación complementaria a los 6 meses de edad, ya que a partir de esta edad es difícil cubrir los requerimientos de energía, hierro y cinc con leche materna exclusiva.

4.El Inicio de la alimentación complementaria no significa la suspensión de la leche materna, la cual debe mantenerse al menos hasta los primeros 2 años.

5. En lactantes alimentados con fórmula infantil se puede iniciar la alimentación complementaria a partir de los 4 meses de edad.

El único parámetro para decidir el inicio de la AC en un lactante que no tiene problema de seguridad en la deglución es la edad. Antes de los 6 meses puede haber riesgo de atragantamiento e infecciones del tracto gastrointestinal y respiratorio.

6.El peso de los lactantes no debe de ser un indicador para empezar o retrasar la alimentación complementaria.

7.El inicio de la alimentación complementaria en el lactante pretérmino puede realizarse entre los 4 y 6 meses de edad corregida.

Guías indican que el pretérmino está preparado para empezar este proceso cuando ha perdido el reflejo de extrusión, acepta la cuchara y su alimentación ya está cubriendo los requerimientos específicos.

8. La alimentación complementaria en lactantes que reciben leche materna de forma exclusiva debe iniciarse y mantenerse con alimentos con alta biodisponibilidad de hierro, cinc, calcio, vitamina A y folato como: carnes rojas, vísceras y/o cereales infantiles fortificados sin azúcar añadida.

9.En niños pretérmino la alimentación complementaria debe de incluir todos los grupos de alimentos, dando preferencia a los alimentos con mayor densidad energética, proteica y con aporte suficiente de hierro.

10.Un alimento nuevo puede introducirse cada día, sin retrasar la introducción de los alimentos nuevos más de 3 días. La introducción de alimentos paulatinamente permite identificar reacciones adversas.

Alergia alimentaria

11.La alimentación complementaria debe ser variada, incluyendo desde el inicio alimentos de todos los grupos y asegurándose que los 5 sabores básicos están presentes.

12.En lactantes sanos alimentados con fórmula infantil la alimentación complementaria se puede iniciar con cualquier grupo de alimentos, pero a las 2 semanas de haber iniciado, se debe haber ofrecido al menos un alimento de cada grupo.

13.Desde el inicio de la alimentación complementaria se pueden ofrecer 3 tiempos de comidas, pudiendo agregar posteriormente uno o dos refrigerios.

El número apropiado de comidas dependerá del apetito del niño, de la cantidad de alimentos, del requerimiento energético, y la densidad energética, la cual se sugiere que sea mínima 0.8kcal/g por una capacidad gástrica de 30g/kg de peso corporal/día.

14. Se deberá promover la exposición diaria a verduras y frutas, ya que se logra mayor aceptación de estos grupos de alimentos a largo plazo.

15. Los lactantes sanos alimentados con leche materna requieren alrededor de 10 exposiciones a un alimento (particularmente verduras) para tener reacciones positivas y aceptación a largo plazo. En lactantes con mayor sensibilidad a sabores y texturas o alimentados con fórmula, se pueden requerir entre 10 y 15 exposiciones a verduras y frutas para su aceptación a corto y largo plazo.

16.La cantidad de alimentos por tiempo de comida durante el periodo de alimentación complementaria es aproximadamente entre 3 y 4 cucharadas para los lactantes de 6 a 8 meses de edad, entre 4 y 8 cucharadas para los lactantes de 9 a 11 meses de edad y entre 8 y 12 cucharadas para los lactantes entre los 12 y 23 meses de edad.

Una cucharada equivale aproximadamente a 15g. La cantidad de alimentos que se requiere se incrementa de forma gradual mes a mes, a medida que el niño tiene mayor edad y que la ingesta de leche se reduce.

 17. Se recomienda iniciar con purés o papillas y progresar a texturas grumosas y sólidos blandos antes de los 10 meses de edad para disminuir el riesgo de aversión a texturas.

18. Los enfoques de introducción de texturas BLW (destete guiado por el bebé) o BLISS (alimentación sólida guiada por el bebé) deben ser asesorados por un profesional de la nutrición o médico pediatra capacitado. Los padres deberán tener pleno conocimiento de los riesgos que pueden conllevar.

BLW (Alimentación complementaria guiada)

19. Una vez iniciada la alimentación complementaria, se deben introducir todos los alimentos, incluidos los considerados potencialmente alergénicos como el huevo, el pescado, el trigo, el maní o cacahuate, la soja o soya, el maíz, los mariscos y los derivados lácteos.

20. La introducción de huevo cocido, pescado y maní, puede realizarse a partir de los 4 meses de edad en aquellos lactantes en los cuales se haya considerado el inicio de la AC.

 21. La exposición a los alimentos considerados potencialmente alergénicos no solo debe realizarse de forma oportuna sino frecuente, al menos 2 veces a la semana, con la finalidad de inducir y mantener tolerancia inmunológica.

22. En lactantes con alergia, no se debe retrasar la introducción de los alimentos considerados potencialmente alergénicos.

No existe evidencia convincente de que el retraso en la introducción de alimentos proteja para el desarrollo de alergias alimentarias

 23. Se desaconseja la alimentación complementaria bajo los esquemas vegano, crudivegano y macrobiótico, porque en estos regímenes podrían darse deficiencia de hierro, cinc, calcio, vitamina B2, vitamina B12, vitamina D, vitamina A, omega 3 y proteínas.

24. En la situación que los cuidadores soliciten asesoría para implementar un esquema de alimentación complementaria vegetariana, esta debe realizarse bajo estricta supervisión de un profesional médico y de nutrición.

Las dietas veganas con los suplementos apropiados proporcionan un crecimiento y desarrollo adecuados.

25. La ingesta de agua natural potable puede considerarse desde el inicio de la alimentación complementaria.

26. La cantidad diaria de agua potable durante el periodo de alimentación complementaria es aproximadamente entre 60 y 150ml para los lactantes de 6 a 8 meses de edad, entre 240 y 300ml para los lactantes de 9 a 11 meses de edad y entre 450 y 600ml para los lactantes entre los 12 y 23 meses de edad.

El requerimiento de líquidos para lactantes no amamantados dependerá de la carga renal de solutos de los alimentos complementarios, estimando entre 470 y 500ml/día para lactantes entre 6 y 9 meses, 450 y 530ml/día para lactantes de 9 a 12 meses y entre 340 y 470ml/día para aquellos entre 12 y 24 meses de edad.

27. No se recomienda uso de azúcar añadida a los alimentos durante los primeros dos años.

La exposición a alimentos complementarios con azúcar puede incrementar la preferencia por el dulzor e impactar en su elección de alimentos, así como el riesgo de caries dentales, exceso de peso y enfermedades crónicas no transmisibles.

 28. Debido a la potencial contaminación con esporas de Clostridioides botulinum en la miel de abeja, se desaconseja su ingesta en los lactantes menores de 2 años.

29. En los primeros 2 años, no se recomienda la ingesta de jugos naturales e industrializados y bebidas con azúcares añadidos.

En México, de acuerdo con la encuesta nacional de salud de 2012, más del 35% de los lactantes entre 6 a 23 meses ingerían bebidas azucaradas.

30. No se recomienda la ingesta de bebidas con cafeína, tés, infusiones, bebidas carbonatadas, bebidas vegetales, bebidas con edulcorantes y caldos en los primeros 2 años. Las sopas están permitidas considerando una preparación que aporte como mínimo 3/4 de alimentos sólidos.

Las bebidas de bajo valor nutricional se deben evitar en la AC, ya que pueden desplazar otros alimentos de mejor y mayor densidad nutricional. Las bebidas como el té y el café, por su contenido de polifenoles pueden interferir con la absorción de otros nutrientes como el hierro.

31. El uso racional de sal en la preparación de los alimentos se considera aceptable a partir de los 12 meses de edad.

La ingesta adecuada recomendada de sodio para lactantes de 7 a 12 meses por el Instituto de Medicina es de 370mg/día.

 32. Durante la preparación de los alimentos se pueden utilizar especias para condimentar preferiblemente después de que el lactante haya estado expuesto a los alimentos en su sabor original.

33. Los lactantes que reciben lactancia materna exclusiva pueden recibir suplementación diaria con 400UI de vitamina D3 durante los primeros 12 meses de edad en caso de ser necesario después de realizar exámenes bioquímicos. 

Deficiencia de vitamina D

La deficiencia de vitamina D es común a nivel mundial, favoreciendo el raquitismo y osteomalacia. La leche materna tiene un nivel bajo de vitamina D y los niños alimentados exclusivamente con leche materna están en riesgo de deficiencia de vitamina D. 


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